miércoles, 12 de septiembre de 2018

LA ANTIGUA SANTA PATRONA DE TECOMAXIACA

Las "máscaras de tecomate" en el culto y veneración a Santa Ana.



Al antiguo pueblo y actual barrio de Tecomajiaca.


Antiguo templo de Santa Ana Tecomaxiaca, hoy Santuario parroquial de Nuestra Señora de Guadalupe en el barrio de Tecomajiaca, Teapa, cuya edificación se llevó en el siglo XVIII con mano de obra indígena. Propiedad fotográfica de dominio público.


     El templo santuario de la virgen de Guadalupe, se localiza en la Plaza de la Reforma del barrio de Tecomajiaca con las coordenadas 17°32'43.54" N y 92°57'25.71" O, en la ciudad de Santiago de Teapa, Tabasco, es un templo católico colonial que sigue teniendo la función para la cual fue edificado, es decir, el culto religioso.

     Su construcción data del siglo XVIII, por lo tanto es una de las últimas reliquias de la época colonial en Tabasco y de las que continúan de pie luego de la persecución religiosa a la cual fueron sometidos todos lo templos de la entidad. Cabe destacar que la construcción del actual templo recayó en el clero secular, - no en una orden religiosa como se ha presentado en múltiples textos de carácter histórico que repiten la misma información sin haber indagado la realidad del edificio -, quienes en 25 años lograron poner en pie una estructura de tal magnitud que requirió la ayuda de la mano indígena que la construyó por completo. No nos detendremos en la historia del edificio, pues eso está planeado para otro artículo aparte, sino en la devoción del pueblo por la patrona del lugar.

     A la llegada de los conquistadores, Tecomaxiaca era un pueblo separado de Teapa, cuyo nombre original en zoque era Huiquipomo. Con la llegada de la evangelización en la década los 30's del siglo XVI fueron fundándose pequeñas capillas y otorgándose los patronazgos a los distintos pueblos, a Teapa se le asignó el patrocinio de Santiago Apóstol y a Tecomaxiaca el de Santa Ana. Estos santos se unirían al nombre de los pueblos para su identificación en el ámbito eclesiástico y de esta manera serían conocidos por todos los pobladores.

Imagen de Santa Ana que fuera titular del tempo de Tecomaxiaca desde el siglo XVIII, debido a que su culto declinó a finales del siglo XIX, pasó el patronazgo a la virgen de Guadalupe. Propiedad fotográfica ELGJ.

     Santa Ana Tecomaxiaca era para 1545 una pequeña capilla o ermitilla edificada con elementos perecederos, materiales naturales de construcción con postes y vigas de madera y techumbre de huano o guano, que por el clima no duraban más de 20 años en pie. La imagen titular fue traída de Guatemala, era el centro más cercano de la fabricación de imaginería religiosa para los templos, con el tiempo esa imagen se perdió o se degradó de tal manera que hubo en el siglo XVIII tener que conseguir una nueva que sirviera para estrenar el nuevo templo construido a su patrocinio.

     Santa Ana, fue la esposa de San Joaquín, madre de la Santísima Virgen María y abuela de Nuestro Señor Jesucristo, contando su festividad el día 26 de julio, al día siguiente del santo patrón de Teapa, por ser los pueblos a poca distancia. La nueva imagen traída nuevamente de Guatemala y con rasgos perfectamente indígenas en su confección, es una escultura de aproximadamente 1 metro de altura, madera recubierta de yeso y elementos estofados como la túnica y el manto (desafortunadamente una mala intervención de repinte con pintura de aceite borró esos rastros), de pie sobre una base cuadrada, sosteniendo en su brazo izquierdo a la Virgen niña y sobre el derecho un lirio (atributo que actualmente no posee).

"... cuéntase que una vaca estaba amarrada para su fiesta..."


     En el año de 1745, el entonces presbítero domiciliario del obispado de Yucatán y originario de Tecomaxiaca, Sr. Dn. Simón López Gurría, donde poseía diversas casas propiedad de su familia, celebraba la misa en el templo que estaban construyendo los pobladores del lugar, este sacerdote con autoridad del párroco de Teapa, solía llegar a las festividades que se celebraban en el pequeño pueblo.

     Era todo un espectáculo la víspera de la festividad de Santa Ana, incluso se cuenta que mejor que la de Santiago Apóstol en Teapa, fuegos de artificio, ventas de comida y dulces típicos de los coletos llegaban a colocar sus puestos para celebrar con tanta solemnidad la fe y devoción de un pueblo. Santa Ana ya les había cumplido a muchos sus peticiones y obrado milagros impresionantes, como la protección de una epidemia que fue identificada como "peste", impidiendo llegara a azotar a todo Tecomaxiaca, los milagritos colgaban de un velo color blanco para agradecer a modo de exvotos el haber escuchado sus plegarias.

     Como era una fiesta muy vistosa, llegaban de diferentes rumbos, diversas personas se hacían presentes desde Solosuchiapa, Ixtapangajoya, Pueblo Nuevo Pichucalco, Ixtacomitán, Amatán, Oxolotán, Puxcatán y Tacotalpa. Se hacían presentes los danzantes de las "máscaras de tecomate", que era un grupo de indígenas que bailaba para la fiesta de la patrona Santa Ana con la finalidad de agradecer los beneficios recibidos y las bendiciones que ella les enviaba en la siembra, el comercio y en todos los negocios, precisamente el tecomate es el árbol que llamamos de jícaro, de cuyos frutos se hacen las famosas jícaras labradas, pero éste fruto labrado en máscaras que antiguamente en el tiempo prehispánico tuvo mucho auge.


Quatecomatl o árbol de tecomate, cuyo nombre científico es Crescentia cujete, es una planta de unos 5 metros de altura, de cuyo fruto se extraen unas tapas que sirven como jícaras.

     Se cuenta que en ese año, llegada la víspera del día de la fiesta, el 25 de julio, los mayordomos principales no tenían los recursos necesarios para la obtención del bovino para aprovechar la carne que se daría para el festín, hicieron rogativa a Santa Ana para que se pudiera solucionar la situación ya que vendrían de todas partes muchas personas y no habría que darles para comer, llevaron su petición de misa al Pbro. Simón López Gurría, quien revestido con los ornamentos propios de su oficio, comenzó misa para que ella escuchar la plegaria. Al alba, alguien observó que en medio de la plaza o atrio del templo se encontraba una vaca amarrada y como se percataron que no tenía dueño, pues se indagó por todo el vecindario si a alguno se le había perdido, no obteniendo respuesta positiva, tomaron como un milagro de Santa Ana aquél regalo y pudieron así repartir a todos los asistentes.

     Durante muchos años ocurrió el mismo milagro, contándose hasta mediados del siglo XIX, nadie sabía quién la dejaba, por más que muchos se quedaban a ver quien la dejaba, ninguno se percató de la presencia de persona alguna, las mujeres decían que ángeles bajaban con el animal para amarrarlo al árbol donde siempre lo encontraban. Milagro o no, esta tradición se perdió en el tiempo junto con la devoción a Santa Ana, celestial patrona del pueblo y después barrio de Tecomajiaca.


Lic. Eddy Lorenzo González Jiménez, historiador.



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Bibliografía


  1. Villa Rojas, Alfonso (1990): "Los zoques de Chiapas". Dirección General de Publicaciones del Consejo Nacional para la Cultura y las Artes, Instituto Nacional Indigenista. México, págs. 30-56.
  2. Salazar Ledesma, Flora Leticia I. (2014): "Los pueblos de la Sierra y los territorios de su región - Los fundamentos del siglo XVI -", en Ruz, Mario Humberto: "Tabasco Serrano: miradas plurales". Universidad Nacional Autónoma de México, Gobierno del Estado de Tabasco. México, pág. 150.
  3. Torres Vera, María Trinidad y Beatriz García Hernández: "Sepan cuantos esta carta vieren..." Documentos notariales en el Tabasco colonial. Tomo II. Secretaría de Educación, Subsecretaría de Coordinación y Desarrollo de la Educación Media y Superior, Archivo Histórico y Fotográfico de Tabasco. Villahermosa, Tabasco, pág. 7 y ss.
  4. González Jiménez, Eddy Lorenzo (2017): "Leyendas Teapanecas". En prensa, págs. 145-147. 

martes, 11 de septiembre de 2018

LA ANTIGUA DEIDAD ZOQUE DEL "EL MURE" DE TEAPA

La Nöwayomo es "la mujer oriunda del agua".


Dedicado a los pobladores del barrio El Mure.

Fuente y manantial de agua u ojo de agua de El Mure, que según se dice proviene de una corriente subterránea del cerro del Coconá. Fotografía de los años 50's. Propiedad Hilario Orea Murcia.

     Muchos de nosotros hemos caminado entre la intersección de las actuales calles Ing. José N. Rovirosa y Anastacio Luque en el muy popular barrio de El Mure en el centro del municipio de Teapa, donde es muy conocida una fuente de agua que durante muchos años sirvió como un centro de convivencia social cotidiana para muchas mujeres que ahí llegaron a lavar sus piezas de ropa en unas bateas que fueron colocadas ex profeso justamente al frente de una capillita en forma oval o arco de medio punto, dedicada a la virgen de Guadalupe desde su construcción a principios del siglo XX.

     Este sitio tan emblemático para Teapa tiene y cuenta con una historia por demás interesante y al mismo tiempo aterradora, desde los tiempos prehispánicos Teapan formó parte de una de las provincias zoques dominadas por los 3 cimatanes o cimatecas (controlado por pueblos de Cimatán, Cunduacán y Cuaquilteupa) junto con los pueblos de Nicapa, Magdalena Colpitan, Ixtapangajoya, Pichucalco, Tapijulapa, Tacotalpa, Oxolotán y Tecomaxiaca, que se encontraban en la planicie que descargaban al Golfo de México, estos pueblos cimatanes o cimatecas eran de habla náhuatl y se dedicaban al comercio en toda la antigua provincia de Cupilcón, Tabasco y Acalán conocida como la Chontalpa, pues eran hablantes del chontal o yokot'an.

El ojo de agua arrojaba agua cristalina y pura que era el origen de toda la civilización, por eso los indígenas zoques veneraban el sitio pues su movimiento (curso) llevaba al río, símbolo del camino recorrido por la vida. Propiedad fotográfica de domino público.

     De esta manera, Teapan (nombre que le impusieron los hablantes del náhuatl al pueblo zoque de Tzono mo) se convirtió en un pueblo eminentemente comercial, cuyo mercado estaba abierto a los pueblos aledaños, siendo sede de intercambio y compra-venta de los mejores productos de Chiapas, Altiplano Central de México, Honduras y Guatemala. Como toda sociedad prehispánica tenían sus centros adoratorios o templos naturales donde realizaban todo tipo de invocaciones para favorecer la ayuda de las deidades, según investigaciones recientes en el área zoque del norte de Chiapas, los zoques no construyeron muchos vestigios materiales de templos pues para ellos el mejor valor lo constituían los mismo cerros que en su interior albergaban cavernas que dentro de esa cosmovisión eran la entrada al inframundo, lugar de los muertos y de las deidades.

     La fuente, manantial, ojo de agua, corriente u arroyo de El Mure constituyó un sitio místico importante para los zoques prehispánicos y del siglo XVI, pues ahí en ese sitio se edificó un altar a una antigua deidad zoque asociada al agua, la Nöwayomo ( es "agua, way es un locativo "oriunda de", yomo es "mujer casada"), "la mujer originaria u oriunda del agua" estaba relacionada a la guerra, al comercio y a la vida matrimonial según la apreciación de los zoques. El sitio probablemente tenía una diosa de piedra en el ojo de agua donde se hacían ofrendas rituales de productos provenientes de diversos lugares. Era el centro espiritual que giraba en torno a la vida cotidiana, por ello se desprende que "el día que se seque el lugar todo el pueblo desaparecería", esa conseja indígena perduró hasta la actualidad, de la misma manera dentro del ritual estaba tomar las cristalinas aguas que salían del interior del inframundo, agua de los dioses, vida para los hombres, también de ello nace la conseja "aquel foráneo o extranjero que llegue a beber las aguas de la fuente se quedaría a vivir para siempre en el lugar", este misticismo se arraigó profundamente en la conciencia de los teapanecos y forma parte de sus creencias.

La Nöwayomo, se situaba a las orillas del caudaloso arroyo que desembocaba en el río con la intención de perder a los hombres, los cautivaba con su belleza, los seducía hasta matarlos, su imagen sigue siendo el reflejo de la ancestral necesidad de regresar a los antiguos ritos e idolatrías en El Mure. Propiedad fotográfica de domino público.

     Sin embargo, no todo fue beneficio y abundancia, a la caía de los pueblos zoques en manos de los españoles y someterlos para agregarlos a un sistema de imposición como lo fue la encomienda, la evangelización y la férrea extirpación de las idolatrías hicieron que los lugares sagrados zoques se fueran convirtiendo en sitios malditos por los mismos españoles, que crearon una red de confiscación de ídolos, obligando a los indígenas a hacer sus rituales de manera discreta y secreta, entonces no existía el barrio, era un sitio desolado pero con una comunicación directa al río por el cual podían escapar si eran encontrados.

     Durante los 300 años de dominio español, el sitio pareció no tener cambio, su ocupación se dio hasta el siglo XIX, pero se fueron olvidando del sitio como lugar místico religioso y se comenzó a convertir en un sitio por demás cargado de sobrenaturalidad, los indios contaban que estaba dedicado a una antigua diosa que ya no adoraban, pero que seguía dueña del terreno y que aquellos que penetraran en su territorio morirían irremediablemente. La Nöwayomo también fue conocida e identificada como la Tisigua, Tishanila, Siguanaba o Llorona dependiendo de la región cultural de México, con características idénticas entre ellas, una mujer hermosa, cuerpo escultural, que se baña junto a la fuente de agua, que atrapa a los hombres con su belleza y al momento de tocarla se transforma en una enorme víbora que los devora o pierde para siempre, en algunos casos los ahoga y los deja sin ojos con la expresión en el rostro de haber visto al mismo demonio en persona.

     Durante los años 1810 y 1815, personas contaron haber visto a la mujer presagiando funestos desenlaces para el pueblo, una terrible peste que atacó a la población diezmándola notablemente y posteriormente en 1834 cuando ocurrió un segundo brote del cual se tiene constancia documentada. La mujer por años no dejó de aparecerse hasta finales del siglo XIX pues era un campo inhabitable, hasta que decidieron crear las actuales calles que marcan los linderos y se edificó ahí un altar dedicado a la virgen de Guadalupe quizá por el motivo de santificar el sitio y evitar así nuevamente la aparición de la fatídica mujer.

Este antiguo espíritu deificado, fue durante muchos años la perdición del sitio, sin embargo, su culto fue arrasado por la devoción a la virgen de Guadalupe que hoy día posee ahí una capilla. Propiedad de C. Wilkina.

     El brote de agua no dejó de ofrecer a los nuevos inquilinos de un barrio que naciendo y desconociendo los verdaderos sucesos del sitio, pasaron desapercibidos de la importancia del sitio como centro religioso indígena, hoy prácticamente nadie se acuerda de la función que durante años sirvió para una sociedad extinta en Teapa, El Muro que inicialmente se construyó para detener el paso del arroyo se fue degradando el vocablo para dar paso a ser El Mure como actualmente le conocemos.


Lic. Eddy Lorenzo González Jiménez, historiador.


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Bibliografía

  1. Reyes Gómez, Laureano (2011): "Ritual de invocación a deidades ancestrales zoques", en Revista LiminaR. Estudios sociales y humanísticos. Año 9, vol. IX. Universidad Autónoma de Chiapas. San Cristóbal de Las Casas, Chiapas, p. 86.
  2. Reyes Gómez, Laureano (2007): "La visión zoque del Inframundo", en Revista Española de Antropología Americana. No. 2, Vol. 38. Universidad Complutense de Madrid. España, págs. 97-106.
  3. González Jiménez, Eddy Lorenzo (2017): "Leyendas Teapanecas. Rescatadas, Anotadas y Comentadas", en prensa.

domingo, 9 de septiembre de 2018

UN EXTRANJERO EN EL TEAPA DE 1847

La visita de Carl Bartholomeus Heller en Teapa


Retrato de Carl Bartholomaeus Heller (20/XI/1824-14/XII/1880). Propiedad de dominio público.

     Es importante conocer algunos textos que hablan sobre Teapa, que a lo largo de los siglos no ha pasado desapercibido para los extranjeros, en esta ocasión le corresponde darnos una pauta al naturalista y botánico austriaco Carl Bartholomaeus Heller (Carlos Bartolomé Heller en español), nacido en la región de Moravia (checo y eslovaco Morava y alemán Mähren) entonces perteneciente al imperio austrohúngaro y actualmente a la República Checa, el 20 de noviembre de 1824, siendo muy joven se embarcó con el explorador Teodoro Hartweg en 1845 hacia México y posteriormente continuó solo en la travesía por Yucatán, Chiapas y Tabasco, aventura que relató en su libro Reisen in México in den jahren 1845-1848 [Viajar en México en los años 1845-1847], que fue publicado en 1853 en Leipzig en Alemania.

     Su búsqueda de especies desconocidas de semillas, plantas y flores le llevó a Teapa, donde se embarcó el 20 de noviembre de 1847, logrando hacer un excelente reporte de sus impresiones de viaje y que a continuación vamos a extractar para que se vaya teniendo una idea general de lo que se encontró a mediados del siglo XIX.

      Para realizar esta presentación de textos vamos a entrecomillar "..." y colocar en cursiva los textos correspondientes a la narración de Heller y en corchetes [...] los comentarios personales y algunas intervenciones o explicaciones pertinentes para entender el contexto.

     "Iba rumbo a Teapa, en la frontera entre los estados de Tabasco y Chiapas. En el pongo [una especie de embarcación parecida a los cayucos] me encontré con otros dos pasajeros, don Agustín Vilaseca [este señor sería padre de una religiosa teapaneca que profesaría en la ciudad de México y que después de su exclaustración llegaría nuevamente a su pueblo para abrir una pequeña escuela para niñas en Tecomajiaca] y un español, quienes se dirigían a Teapa por razones de negocios comerciales."

Confluencia del río Teapa y Tacotalpa con el Grijalva en el punto denominado la Majahua, Centro, Tabasco. Propiedad fotográfica de dominio público.

     "... Las frecuentes lluvias de los pasados días habían ocasionado un tiempo nublado y frío, en tanto que el río Tabasco estaba muy crecido y debía alcanzar por lo menos 300 pasos de ancho [equivalente a 418 metros]... Un gran número de haciendas y de ranchos, que aquí se llaman indistintamente sitios [son pequeños terrenos que pueden servir para el pastoreo, el ganado o la siembra y tienen menor categoría que las haciendas]... [habla sobre la desembocadura del río de Teapa] su punto de confluencia se llama las cruzes (sic) [el cruce es la intersección de un río que desemboca a otro] y constituye un verdadero nido de caimanes, presentes aquí en cantidades tales que desde lejos se dan a conocer... alcanzan una longitud de 12 pies [equivalente a 3.65 metros] y en cuanto a rapacidad no se quedan muy atrás de los del Nilo...".

     "A las once de la mañana del día siguiente llegamos por fin al pueblito de la Ermita [actualmente es un rancho en posesión de la familia Sánchez], pasando el cual el río de Teapa deja de ser navegable; así llegó a un feliz término en dos días y medio... Ermita consiste, como la mayoría de los pueblos pequeños en casas de caña, pero cuenta con una iglesia de piedra en la que todos los años se celebra una famosa fiesta religiosa el 8 de diciembre [se celebraba la fiesta de la Inmaculada Concepción, su nombre original fue Ermita de Concepción y fue fundado en el siglo XVIII poblándose por varias familias que prometieron cuidar de la capilla construida en ese sitio]...".

Árboles de Theobroma cacao, nombre científico con el que se designa al fruto del cacao, una imagen como esta debió ser la vista que tuvo Heller al aproximarse a la villa de Teapa en 1847. Propiedad de dominio público.

     "Desde ahí Teapa se encuentra a sólo dos leguas de distancia [aproximadamente 9.656 kilómetros], y proseguimos el viaje en caballos rentados. El camino conducía a través de plantaciones de cacao y las últimas lluvias lo habían dejado casi intransitable. A menudo nos hundíamos hasta las rodillas, de tal manera que los animales solo avanzaron con enorme esfuerzo y prácticamente nos cubrimos de fango."

     "Teapa, un pueblo con mercado a 22 leguas [existe un error de cálculo que Heller hace en la distancia de San Juan Bautista a Teapa, originalmente serían 106 kilómetros pero si tomamos en cuenta el curso del río sobre el cual navegó sería de 60 kilómetros aproximadamente] de la capital, tiene una situación sumamente pintoresca al pie de la sierra de Chiapas y sobre la orilla derecha del río del mismo nombre, y se encuentra rodeada de montañas escarbadas cubiertas por selvas, entre las que la más alta es el Istapangohoya [el cerro de Ixtapangajoya] (aproximadamente 3 000 pies) [aproximadamente 914 metros de altura]."

     "Un gracioso puente salva un pequeño arroyo hacia la calle principal [este arroyo es el Chaspa y el puente construido sobre él llevó el nombre del insigne teapaneco Ing. Félix Fulgencio Palavicini Loria], que va ascendiendo hasta la iglesia y la plaza, situadas sobre una pequeña elevación en el terreno [el terreno a lo largo del tiempo se fue rellenando hasta lograr una aparente nivelación con las calles]. La población consiste, en su mayor parte, en buenas casas de piedra, de las que casi una de cada tres cuenta con una tienda, lo cual confiere al conjunto cierta animación,... Los tejados a dos aguas revestidos de tejas, como hacía mucho no los había visto, otorgaban desde lejos un aspecto europeo al pueblo,...".

Puente sobre el arroyo Chaspa, mismo que se encontraba a la entrada de la villa de Teapa en 1847. Este puentecito fue construido en el año 1902 y por muchos años llevó el nombre del Ing. Félix F. Palavicini. Propiedad ELGJ.

     "Teapa contiene pocas calles compuestas por casas debidamente construidas. La rodea una buena cantidad de casas de caña, que por un lado conforman el pequeño suburbio de Tecomahaca [antiguo pueblo, ahora barrio de Tecomajiaca], el cual desde los tiempos anteriores a la Conquista conserva fielmente tanto su nombre como diversas particularidades."

     "Se atribuye a toda Teapa, sin incluir las numerosas haciendas cercanas, 6 000 habitantes, los cuales, al igual que en México, se reparten entre blancos, indígenas y mestizos. El carácter de los pobladores de la región es bonachón, si bien la moral y la educación tienen bajo nivel... En Teapa solo hay una industria, a saber: la producción de calzado impermeable de ule (sic),... proporcionado en grandes cantidades por un abundante y espléndido árbol... El clima del distrito de Teapa es el mejor de todo el estado; pese a ubicarse todavía en la tierra caliente y a una altura de sólo 200 - 300 pies sobre el nivel del mar...".

     "El volumen de la precipitación es extraordinariamente grande... Llueve durante casi nueve meses al año, y en el invierno el sol a menudo no aparece en el transcurso de ocho días [tiempos que ya no volverán a verse]...".

     "[Ya en diciembre en tiempos de la Navidad] Por la noche me imaginé un cuadro tan alegre de las diversiones de la juventud, los iluminados árboles de la Navidad, el juego y el regocijo en los círculos familiares, en suma, todo, que me pareció incomprensible estar en un país católico sin que se notara nada de celebración de esa noche tan sagrada... Ciertamente no faltan de ninguna manera pomposas ceremonias, pero siempre me ha causado la impresión de una comedia profanadora de la verdadera religión [esto nos obliga a pensar si Heller es protestante o un librepensador], y no podía haber nada más extraño para mí que cuando la orquesta de la iglesia, compuesta por tres músicos, de repente empezó a tocar la melodía del 'buen Agustín' [es una pieza vienesa antigua que data de 1679 compuesta por Max Augustin, trata sobre un payaso cantarín que se quedó dormido entre los muertos por la peste, lo confundieron y lo enterraron en una fosa común aunque después de mucho gritar logró que lo sacaran]... No me corresponde el juicio sobre la sustancia religiosa de la Iglesia en México, pero puedo afirmar que la celebración de fiestas y aún de misa nunca se me ha hecho menos edificante que aquí y posteriormente en Chiapas, de lo que la mayor culpa indudablemente recae en el clero corrompido en estos estados [el notable olvido de la evangelización durante la época colonial influyó sobremanera]."

     "Es más, la situación llega al extremo de que el padre de Teapa no se avergonzaba de colocarse bajo la ventana de una doña por la noche, con la guitarra, para dedicarle una serenata llena de suspiros amorosos; pero aquí ya se está acostumbrado a tales espectáculos que nadie repara en ello y que se habla con tonos elogiosos, inclusive, de la conducta sumamente humana del cura [aún en estos tiempos es evidente la falta de respeto e irreverencia por parte de algunos miembros del clero católico]...".

     "La población se llama Coconá [actualmente ejidos Eureka y Belén] y es muy temida debido a los jaguares, que están intensamente al asecho del ganado vacuno, cabrío y ovejuno... Media hora más adelante, casi todavía más oculto que Coconá, El Rosario [propiedad que sería del señor Joaquín Pedrero abuelo] se sitúa en medio de primorosas plantaciones de cacao y densas selvas...".

     La narración es larga, hay muchos tópicos que podemos seguir detallando en otro momento más oportuno, lo que nos interesa aquí es la narración y descripción de un pueblo como Teapa visto por un extranjero que captó en sus escritos una parte de la esencia de este lugar. El pueblo en ese tiempo no tenía muchas calles, más que la principal llamada camino real, hoy Anastacio Luque y la secundaria que es la que narra Heller que va sobre el puente, que fuera la secundaria a la que él llama principal no pudo saberlo aún así lo consignó de esa manera, las famosas casas de piedra con techo a dos aguas pertenecían a las clases acomodadas y las de cañas a los indígenas zoques, éstas conformaban la periferia del pueblo.



Lic. Eddy Lorenzo González Jiménez, historiador.


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Bibliografía

  1. Cabrera Bernat, Ciprián Aurelio (2010): "Viajeros en Tabasco". Tomo II. Instituto Estatal de Cultura de Tabasco, Gobierno del Estado de Tabasco. Villahermosa, Tabasco México, págs. 109-137.
  2. Rosado González, Manuel (1990): "Historia y geografía de Teapa". Instuto de Cultura de Tabasco, Gobierno del Estado de Tabasco. Villahermosa, pág. 12-13.
  3. Valdéz García, Enrique: "La antigua hacienda Uxmal y sus visitantes en el siglo XIX", en http://www.meridadeyucatan.com/la-antigua-hacienda-uxmal-y-sus-visitantes-en-el-siglo-xix/, consultado el 9 de septiembre de 2o18.

jueves, 6 de septiembre de 2018

EL TRAZADO Y CONSTRUCCIÓN DEL TRANVÍA TEAPANECO

La obra del Ing. José Joaquín Pedrero Córdova



Al Lic. Jorge Manuel Córdova Guzmán

Fotografía del Ingeniero Civil José Joaquín Pedrero Córdova (15/III/1878-01/IV/1943). Propiedad de Manuel Rosado González en su libro Historia y geografía de Teapa.

     El 16 de septiembre de 1913, el entonces Gobernador interino del Estado de Tabasco, General Brigadier Alberto Yarza Gutiérrez (30/VIII/1913-01/IX/1914) rindió su primer informe de gobierno ante el Congreso de Diputados reunidos, presididos por el Lic. Andrés Calcáneo Díaz y los demás diputados: Lic, Manuel Bates, Profr. Matías P. Piedra, Dr. Adolfo Ferrer León, Dr. Fernando Formento, Antonio Hernández Ferrer, Lic. Manuel Antonio Romero Magaña, César Sastré Veraud y Fernando Aguirre Colorado, donde leyó la siguiente información en el rubro de COMUNICACIÓN:
"... El 15 de abril fue celebrado un contrato con el C. Joaquín Pedrero Córdova, para el establecimiento de un tranvía rural, que partiendo del predio denominado 'Tacubaya', colindante con la ciudad de Teapa, termine en un punto del río Puyacatengo, cercano a la finca 'Rancho Pando'."
     El Ing. Pedrero Córdova, ya tenía una excelente fama en el campo de la construcción, especialmente por los trabajos de ingeniería sobre el río Mexcalapa en Chiapa de Corzo, Chiapas con un puente construido en 1905 y que hasta la fecha perdura, el Parque Hidalgo y su kiosko chino al centro en la ciudad de Teapa, Tabasco. Su obra más meritoria ha sido proyectar la construcción del Ferrocarril del Sureste en unión con el Ing. Pedro Antonio González Figueroa durante el gobierno presidencial del Gral. Lázaro Cárdenas.

Partida de nacimiento de José Joaquín Pedrero Córdova. Registro Civil de Teapa, Libro de Actas de Nacimiento, año 1878, partida 41, foja 16 reverso. Propiedad fotográfica ELGJ.

     José Joaquín Pedrero Córdova nació en la hacienda "San José" perteneciente a su abuelo materno Felipe A. Córdova en la municipalidad de Teapa el día 15 de marzo de 1878, siendo hijo del Lic. Joaquín M. Pedrero de la Flor y Natividad Aurora Córdova Casanova. Los primeros estudios los realizó con don Hipólito Ramos y Antonio Mojica en Teapa, posteriormente pasó a San Cristóbal de Las Casas a estudiar primaria superior (secundaria) y posteriormente al Instituto Juárez de San Juan Bautista, Tabasco y por último, a la Escuela Nacional de Ingeniería donde obtuvo su título de Ingeniero Civil.

     Su experiencia le llevó a realizar las obras que anotamos anteriormente, que por desgracia algunas no ha podido perdurar al tiempo, como las de Teapa. Es aquí donde dejó un legado valioso con la proyección de la construcción de unas líneas de tranvía para el transporte de personas y al mismo tiempo del material utilizado en el campo agrícola.

Fotografía de un tranvía transitando por la calle Constitución de la ciudad de Villahermmosa, éste era de tracción de motor de gasolina, se aprecian claramente los rieles sobre los que iba el medio de transporte. Propiedad fotográfica pública.

     Este contrato que se llevó a cabo, fue celebrado entre el Profr. Marcos Enrique Becerra Sánchez, Secretario General del Despacho (durante la administración gubernamental del Dr. Manuel Mestre Ghigliazza) y el ya citado Ing. Pedrero Córdova el 15 de abril de 1913, bajo la tercera sección de la Secretaría en el Rubro de Comunicaciones, donde al efecto se firmaron las siguientes cláusulas:
  1. Autorización al citado para que "organice, construya y explote" un tranvía para uso de carga y de pasajeros, desde "su predio Tacubaya... [hasta] la margen izquierda del río Puyacatengo, cercano a la finca Rancho Pando, con una extensión de diez kilómetros...".
  2. Las vías atravesarán los siguientes predios: Rosario, La Encarnación, El Rosarito, Santa Bárbara y Rancho Pando respectivamente.
  3. El Ing. Pedrero Córdova o la Compañía que organice podrá utilizar la tracción que más convenga a sus interesas, al mismo tiempo que detallará todo en un plano dentro de los seis meses firmado el contrato.
  4. Los trabajos de realización de las vías serán dentro del primer año a la firma del contrato y se terminarán a los dos años siguientes a la inauguración de los trabajos.
  5. La concesión privada tendrá una duración de 99 años, los cuales terminado el tiempo pasará a propiedad del Gobierno del Estado.
  6. Se considerará el tranvía como de utilidad pública, por tanto puede el apoderado legal expropiar los terrenos sobre los cuales pasen las vías citadas, así como las instalaciones y oficinas relacionadas al mismo.
  7. Se podrá "... enajenar, ceder, hipotecar, o arrendar la vía construida, para asegurar el pago de los créditos que hubiese contraído en su ejecución..." con previo aviso a la autoridad del gobierno.
  8. Está obligado además a: 1) conservar en buen estado las vías y los coches utilizados, 2) hacer las indemnizaciones a que dé lugar su construcción y serán sujetas al Reglamento de ferrocarriles vigente.
  9. La faja que ocupen las vías no excederán de diez metros de ancho.
  10. Cuando el Gobierno del Estado requiera la utilización de las vías para movilidad de tropas, de carga u otro servicio, lo pondrán a su disposición.
  11. Si el concesionario no paga lo estipulado por el monto de $ 500.00 pesos, ni comienza el trabajo de su construcción o deja de hacer uso de las vías ya construido, por pasar la concesión a otra persona sin aviso previo al Gobierno, será declarado caduco el contrato y pasará a la administración de ésta última entidad.
  12. La cuota a pagar será de primera, 5 cvs. por kilómetro y por persona, de segunda 3 cvs. y los pasajes se pagarán a 1 cvo.
  13. Los trabajadores estarán exentos del servicio nacional, excepto en caso de guerra extranjera.
  14. Las oficinas de la empresa estarán en la ciudad de San Juan Bautista.

     Cabe mencionar que la construcción del presente tranvía se realizó en partes, no llegándose a culminar por las situaciones imperantes en la política estatal y municipal, el citado predio denominado Tacubaya se encuentra en los ahora terrenos de las colonias Independencia y Reforma y Rancho Pando en las inmediaciones a la ranchería Mariano Matamoros colindante con los límites de la municipalidad de Tacotalpa.

Fotografía de la forma de un tranvía utilizado en la segunda década del siglo XX en Villahermosa, Tabasco. Propiedad fotográfica de dominio público.

     La utilización de los tranvías fue muy importante durante las últimas dos décadas del siglo XIX y las dos siguientes del XX, ya sea de tracción animal como las mulitas o de maquinaria de motor de gasolina, fungieron como excelentes medios de transporte que iba reemplazando en primer lugar, los vapores del río y en segundo, a los animales como caballos o mulas para el transporte personal. En la ciudad de San Juan Bautista (hoy Villahermosa) existían varias rutas de tranvía que se dirigían a diversos lugares de la ciudad, llegando a los pueblos de Tamulté y Atasta.

     Esta obra del Ing. Pedrero Córdova tuvo una capital importancia, pues de ello surgió la idea de la construcción del famoso Ferrocarril del Sureste que décadas más tarde habrá de implantarse su trazo por la ciudad de Teapa. Uno de sus biógrafos asegura que "sobre las paredes de su finca Eureka perduró el plano de esta línea que pintó él mismo." A pesar del apoyo otorgado por el Gral. Francisco J. Múgica no se logró llevar a cabo toda la obra, que después prolongaría desde Villahermosa hasta Teapa.

     Lamentablemente la concesión se perdió al paso del tiempo y ni él ni el gobierno pudieron disfrutar de los usufructos del tranvía de Teapa, quedó en mera ilusión que se desvaneció en el transcurrir de los años hasta la llegada del ferrocarril; el Ing. Joaquín Pedrero Córdova murió en la ciudad de México el 01 de abril de 1943, siendo sepultado en el Panteón Jardín y con el recuerdo de un proyecto que jamás logró ver.


Lic. Eddy Lorenzo González Jiménez, historiador.


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Bibliografía

  1. "Contrato celebrado entre el c. Marcos E. Becerra, Secretario General del Despacho, y el Sr. Ingeniero Joaquín Pedrero Córdova, para el establecimiento de un tranvía rural en la Ciudad de Teapa." Periódico Oficial del Gobierno del Estado de Tabasco. No. 32 del sábado 19 de abril de 1913, Tomo XXXIV. San Juan Bautista, Tabasco, págs. 499-501.
  2. Yarza Gutiérrez, Gral. Alberto (1988): Primer informe de gobierno, 16 de septiembre de 1913, en "Tabasco a través de sus gobernantes 1911-1924". Volúmen 2. Gobierno del Estado de Tabasco. Villahermosa, pág. 114.
  3. Rosado González, Manuel (1990): Historia y geografía de Teapa. Instituto Estatal de Cultura, Gobierno del Estado de Tabasco. Villahermosa, Tabasco, págs. 137-139.

martes, 4 de septiembre de 2018

EL GRABADO PÉTREO DE TEAPA

Petroglifo elaborado sobre piedra volcánica con representación de dos rostros que figuran ser de monos y una espiral, pieza ubicada en el Registro Civil del municipio de Teapa, perteneciente a la cultura zoque. Propiedad fotográfica ELGJ.
      En el ahora Registro Civil, antes Museo de Antropología "José Natividad Correa Toca", del municipio de Teapa, se localiza una interesante piedra grabada o petroglifo perteneciente a la época prehispánica situada en el horizonte clásico mesoamericano (250 - 900 dC), con relación a la cultura zoque que habitaba Teapa. Esta roca tiene elementos asociados a los monos, que tiene una alta significación en la cosmovisión prehispánica, especialmente entre los mayas, mide aproximadamente un metro de altura por metro y medio de ancho.

     Los monos eran relacionados con los seres humanos, el Popol Vuh en la narración de la creación de los Soles asimila a estos seres como semejantes a los hombres, ya sea por su destreza, su gran parecido y la forma en la que estaban muy cercanos a los humanos. Aunque al mismo tiempo diferenciados en su dominio del instinto y la capacidad de pensar, no resulta extraño que se les uniera simbólicamente con la danza y el canto, también se les asociaba con el placer, la alegría, la voluptuosidad y el sexo, acciones que dependen del instinto, de lo cual el ser humano no estaba exento.

Representación de la primera cara de un mono, esta es de mayor tamaño. Propiedad fotográfica ELGJ.

     Se les tenía como mascotas en muchos lugares, formaban parte de la vida cotidiana del hombre, compañeros en viajes y eran tratados como miembros de la familia, nunca como alimento y altamente apreciados al momento de su muerte. Según el Códice Cruz-Badiano, eran utilizados sus huesos contra algunas enfermedades, tratamiento con pociones de hueso de mono para el que "escupía sangre" y las "parturientas". Además, no faltó su utilización de partes de su cuerpo como brazos por hechiceros y magos para aumentar su poder, las manos por los mercaderes para tener buena fortuna, los pelos de la cabeza por los vendedores de pulque para aumentar sus ventas y los huesos para medicamentos como se señaló anteriormente.

     Podemos decir también que los monos eran diferenciados por los mayas, la existencia de dos clases muy conocidas, el Ateles geoffroyi, mejor conocido como mono araña y el Allouata sp o mono aullador, que por grandes manadas habitaban las regiones boscosas de Chiapas, Campeche y Tabasco. De ello se desprende que existan dos perspectivas con respecto a la representación prehispánica del mono:
  1. Como entidades biológicas, como compañeros de familia.
  2. Como entidades míticas, asociadas a la protección y cuidado de clanes y familias.

     En los códices eran comúnmente representados por el copete, las orejeras y la hierba malinalli en el pelo, lo cual representa la imagen de lo efímero y la renovación. Se le ha relacionado como gemelo de Xochipilli vinculado a la flores, mariposas, pájaros, con el canto, la danza y la alegría. Se le consideraba nahual (complemento zoomorfo) de Tezcatlipoca, por tanto ligado al norte y por este punto cardinal se relacionaba con el Mictlán (tierra de muertos) y se le vinculaba igual con Mictlantecuhtli (señor de los muertos).

Segunda cara de un mono, además se puede apreciar claramente el estado en el que se encuentra el petroglifo con manchones de pintura en el Registro Civil de Teapa. Propiedad fotográfica ELGJ.

     Con este pequeño esbozo de la imagen del mono en la cosmovisión prehispánica, podemos afirmar que la piedra grabada o petroglifo de Teapa estaba asociado con la criatura mítica de los monos por diversas razones:
  1. Teapa durante el periodo prehispánico era una inmensa selva cubierta de muchos árboles donde diversas especies de animales confluían, entre ellos el leopardo (océlotl), el mono araña (Ateles geoffroyi) y el aullador (Allouata palliata y pigra).
  2. Su representación pictórica coincide con lo detallado en los códices prehispánico y en las narraciones coloniales.
  3. Fue encontrado a orillas del río Teapa, su relación con "el camino que camina" de ubicación sur-norte, es decir, que el agua recorre un camino que se dirige al norte, encuentra su funcionalidad en el camino místico hacia la eternidad.
  4. Como compañero de vida y familiar se le asocia con la alegría y la cotidianidad del pueblo, además de ser partícipe de la muerte en relación a Mictlantecuhtli.
  5. Incluso, podemos proponer como hipótesis, que a la muerte de estos animales eran sepultados junto a los restos familiares para acompañar en la otra vida a los miembros.

     El petroglifo de Teapa, por el lugar donde se encuentra ubicado, el desgaste está haciendo mella en él, ya se nota claramente que la imagen está siendo borrada, la piedra en la cual está, ha sido utilizada como altar para una imagen religiosa, grandes manchones de pintura cuando pintan el local del Registro Civil y hasta mesa para subir documentos.

Reproducción en dibujo de los grabados en la piedra, podemos apreciar claramente de que manera están relacionados con la entidad natural y mítica de los monos. Propiedad del dibujo Matthias Strecker (2003).

     Lo peor de todo esto es que el Instituto Nacional de Antropología e Historia, división de Monumentos Arqueológicos no ha hecho nada para replantear la idea de su ubicación en sitio seguro para su conservación, la ignorancia está acabando con el legado prehispánico y esto provocará la irremediable pérdida del patrimonio.


Lic. Eddy Lorenzo González Jiménez, historiador.


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Bibliografía

  1. Valadez Azúa, Raúl (2016): "Monos y jaguares en la cosmovisión prehispánica", en M. Götz (2016): Memorias del Congreso Internacional "Culturas Americanas y su Ambiente: Perspectivas desde la Zooarqueología, Paleobotánica y Etnobiología". Universidad Autónoma de Yucatán, págs. 289-295.
  2. Anónimo (1997): "Popol Vuh: las antiguas historias del Quiché de Guatemala". Panamericana Editorial. Santa Fe de Bogotá, págs. 13-26.
  3. Cruz Cortés, Noemí (enero 2001-diciembre 2002): "Los animales en las cosmogonías astrales de los mayas contemporáneos", en Estudios Mesoamericanos. Números 3-4. Instituto de Investigaciones Filológicas, Universidad Nacional Autónoma de México. México, págs. 142-148.
  4. Strecker, Matthias (2003); "Arte rupestre de Tabasco y Chiapas", en Künne, Martin y Matthias Strecker (2003): Arte rupestre de México oriental y Centro América. Instituto Ibero Americano Fundación Patrimonio Cultural Prusiano. Berlín, págs. 29-51.

lunes, 3 de septiembre de 2018

SOBRE EL CAMINO A TACOTALPA 1902

Salida a Tacotalpa. Entrada de la calle "Manuel Vuelta" (sic). Años 30's. Propiedad de Hilario Orea Murcia.


     Dentro de las curiosidades teapanecas encontramos la siguiente información sobre la carretera que conduce a Tacotalpa desde la finalización de la calle Manuel Buelta en la ciudad de Santiago de Teapa, ésta fue mandada a construir por gestiones del entonces Jefe Político de Teapa el Sr. Francisco Becerra Fabre (1/VII/1900-31/XII/1905) y su Ayuntamiento, e insertada en el segundo Informe de Gobierno del 16 de septiembre de 1902 que expidió el Gobernador del Estado, Gral. Abraham Bandala Patiño, que a tenor dice lo siguiente:

"... Debo hacer mención de la calzada de 90 metros de longitud por 3 de ancho, que fué revestida de piedra, y que fue construida por el Jefe Político, desde las últimas casas de la Ciudad de Teapa, rumbo á Tacotalpa, hasta la cumbre de la loma "La Ceiba", que formaba desde hace largo tiempo un paso difícil y peligroso y que, con dicha obra, se ha cambiado en fácil y seguro; habiéndose invertido en ella la suma de $ 500.00, de la que pagó el Estado $ 370.50, y el Ayuntamiento $ 129.50 cvs."
     Esta calzada comenzaba desde el punto situado a un costado de la Jurisdicción de Salud de Teapa y la calle que sube al Fraccionamiento Santa Cruz, misma que está en la carretera que conduce al municipio de Tacotalpa, fue construida seguramente en el mes de mayo de 1902, tiempo suficiente para aprovechar el tiempo de seca, pues al ser terreno lodoso, impedía la construcción de la obra, por ello decía el Gobernador que se tornaba "difícil y peligroso".

Lic. Eddy Lorenzo González Jiménez, historiador.



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Bibliografía


  1. Bandala Patiño, Gral. Abraham (1988): "Segundo Informe de Gobierno" (16 de septiembre de 1902), en Tabasco a través de sus gobernantes 1902-10. Volumen 1. Gobierno del Estado de Tabasco. Villahermosa, p. 43.

domingo, 2 de septiembre de 2018

PRESBÍTERO NICANOR JOSÉ GONZALO HERNÁNDEZ SERRANO

Gobernador de la Mitra de Tabasco

Parte 3 y última.



     A fines del mes de abril de 1882, el Ilmo. Sr. Torres se fue para San Cristóbal de Las Casas para tratar con el Ilmo. Sr. Dr. y Mtro. Fray Ramón María de San José Moreno y Castañeda, asuntos relacionados con la fundación del Obispado de Tabasco en atención a las parroquias que le habían sido agregadas de la Diócesis de Chiapas, pasando por la residencia del Sr. Pbro. Nicanor Hernández. Para septiembre regresó nuevamente a hacer la visita pastoral a la parroquia de Teapa en la cual nada le tuvo que reprochar, pues todo se encontraba en perfecto orden, desde los libros hasta la atención de los fieles que se encariñaron con el sacerdote. Desde aquél entonces le prestó una ayuda eficaz a su Prelado, dando la tercera parte de sus rentas para su sostenimiento.

     Durante su gestión en la parroquia de Teapa trabajó con gran fervor en las festividades religiosas, promoviendo con las mayordomías de Chiapas, especialmente de Ixtacomitán y Amatán, la traída de las imágenes del Padre Eterno y San Lorenzo respectivamente, la abundancia epistolar sobre esas festividades populares se encuentran en el Archivo de la Diócesis de San Cristóbal, donde podemos conocer la gran importancia dada al fervor de los indios en su religiosidad apoyada por la autoridad eclesiástica y al mismo tiempo la personalidad del Sr. Pbro. Hernández en recaudar los fondos para la llegada de las imágenes.

     El 27 de mayo hubo de entregar el Curato a su cargo, en manos del Sr. Pbro. Dn. Luis María Rivas, pasando el 1 de junio del mismo año su residencia a la ciudad de San Juan Bautista, de donde fue removido el día 8 para encargarse de la parroquia de Nacajuca, de la que tomó posesión el día 10.

Foto de los años 20's de la Iglesia Catedral del Señor de Esquipulas en la loma así llamada de Esquipulas en honor al Cristo que ahí se veneraba en la ciudad de San Juan Bautista, cuando en 1882 se elevó a rango de Catedral por Decreto de erección del Obispado de Tabasco pasó a ser la sede el Obispo. Fotografía propiedad Geney Torruco Sarabia, Villahermosa, Nuestra Ciudad.

     Al regresar de México el Ilmo. Sr. Torres en el mes de enero de 1885 tuvo que instalar el Cabildo Eclesiástico de la Santa Iglesia Catedral del Señor de Esquipulas del Obispado de Tabasco, por orden del Romano Pontífice, y designó para ocupar la Canonjía 3 al digno sacerdote Hernández, tomando su lugar entre los canónigos el 18 de marzo.

     Pasando la Semana Mayor y habiéndose instalado el Sínodo Diocesano, le correspondió desempeñar el empleo de Procurador del Clero, todo el tiempo duró la asamblea diocesana, volviendo a su curato el día 7 de septiembre . Además fue nombrado comisionado especial de la Mitra de Tabasco para la segregación del Departamento de Pichucalco y parte de Palenque que entonces pertenecía a la Diócesis de Chiapas para agregarlo a la Diócesis de Tabasco, para ello tuvo que establecerse en la parroquia de Pichucalco con el comisionado de la Mitra de Chiapas, el insigne sacerdote Pbro. Cipriano de Jesús Tello. En ese contexto los dos sacerdotes recorrieron la línea divisoria donde:
"...tomamos del mapa del Agrimensor Secundino Orantes el grado 17 latitud Norte, no precisamente como línea de división geográfica, sino como punto de partida en rigor de conveniencias espirituales para ambas diócesis de Chiapas y de Tabasco alejados como están muchos pueblos y parroquias de la primera a inmensas distancias del centro Episcopal y separados otras por fragosidades y cerros difíciles y peligrosos."

Carta General del Estado L. y S. de Chiapas levantada por disposición del Exmo. Sr. Gobernador del mismo D. Ángel A. Corzo, por el Agrimensor D. Secundino Orantes, año de 1856. 
     Se determinó el 9 de octubre de 1885 que los pueblos y parroquias de Palenque, Catazajá, Pueblo Nuevo con todas sus riberas y rancherías, Puscatán [Puxcatán], Moyos y Sabanilla con toda la extensión de su radio municipal, Tapijulapa, Pichucalco con todas sus riberas conocidas con los nombres de Blanquillo, San Vicente, Santa Cruz, Camoapa, Camoapita, Corosal y Platanar, y el pueblo llamado Juárez con sus riberas el Tepacté, el Macayo, Mundo Nuevo, La Libertad, Mona, Monita, y sus pueblos de ayuda San Francisco, Estancia Vieja o sea Enatacalco [Huatacalco], el pueblo de Ixtacomitán junto con el pueblo de Ixtapangajoya ayuda de parroquia y sus riberas el Azufre y el Azufrito, los pueblos de Sumuapa [Sunuapa], Nicapa, Sayula, Ostuacán, Tutnán, y las riberas Peña y Peñita quedarían administradas por la Diócesis de Tabasco, quedando pendientes por revisar si están bien atendidas Puente de Piedra, Amatán y San Pedro Sabaná.

     El 12 de octubre firmaron el documento por triplicado, una para el Arzobispo de México, otra para el obispo de Chiapas y otra para el de Tabasco. Dichos trabajos fueron aprobados en su totalidad, pues ni de Roma, ni de Chiapas, ni menos del Prelado de Tabasco ha existido manifestación en contra.

Parroquia de Santo Domingo de Guzmán y parque infantil de Pichucalco, Chiapas. Propiedad de dominio público.

     En agosto de 1886 fue comisionado por el Vicario Capitular sede vacante M. I. Sr. Canónigo Lic. Fernando María Torres y Hernández, CM para organizar el recibimiento del Ilmo. Sr. Dr. José Perfecto Amézquita y Gutiérrez como II Obispo de la Diócesis, quien tomó posesión el día 3 de noviembre. El 14 de noviembre de 1887 fue nombrado por el mismo Sr. Amézquita, Visitador de la parroquia de Pichucalco. En esa visita arregló todo lo concerniente para la paz de la feligresía constituyendo Cura encargado al Sr. Pbro. Dn. Ramón Flores y Rezo, virtuoso sacerdote. El 4 de diciembre siguiente, regresó a la capital de la Diócesis, y teniendo que salir a México el Ilmo. Sr. Obispo, fue nombrado, en unión del Sr. Pbro. Dn. Fermín Moreno, Gobernador de la Mitra. Al regresar el Ilmo. Prelado y por su indicación, aceptó ingresar de nuevo a su antiguo Curato de Teapa, en julio de 1887.

     En el mes de noviembre de 1888 fue nombrado de nuevo por el Sr. Obispo para desempeñar el Gobierno Eclesiástico, por tener que hacer otro viaje a la Metrópoli, y en mayo del siguiente año, a la vuelta del Prelado, volvió a tomar posesión de su parroquia de Teapa, donde permaneció una larga temporada. Años más tarde, desde el 18 de abril de 1900, está gobernando el Obispado por tercera vez en nombre y por ausencia del Ilmo. Sr. Dr. Francisco María Campos y Ángeles, III Obispo de Tabasco.

Fotografía del Ilmo. Sr. Dr. Dn. José Perfecto Amézquita y Gutiérrez, II Obispo de Tabasco (1886-1896). Propiedad ELGJ.

     Desconocemos el lugar y fecha del fallecimiento del I. Sr. Canónigo Pbro. Dn. Nicanor José Gonzalo Hernández Serrano, se pudiera pensar que fuera en la primera década del 900 pues ya no se le nombra a la llegada del IV Obispo de Tabasco, sin precisar si fue en su parroquia de Teapa o San Juan Bautista, una búsqueda minuciosa en los Archivos del Registro Civil de ambas ciudades puede dar luz sobre su deceso y el lugar donde se encuentra sepultado.

Lic. Eddy Lorenzo González Jiménez, historiador.


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Bibliografía

  1. Rodríguez Escandón, Aristeo (1900): "Breve reseña de la vida pública y hechos notables de los miembros del Clero Mexicano, en pro del sostenimiento y progreso de la religión católica". Segunda Edición. Imprenta de Eduardo Dublán, callejón del Cincuenta y siete, no. 7. México, págs. 287-299. Colección Valverde y Téllez, no. 39140 de la Universidad Autónoma de Nuevo León.
  2. Santamaría, Francisco J. (1950): "Expediente relativo al señalamiento de límites entre la Diócesis de Tabasco y Chiapas practicada por los Señores Canónigos D. Nicanor J. G. Hernández y D. Cipriano J. Tello, mandados respectivamente para tal objeto", en Documentos Históricos de Tabasco, aquistados y compilados por... Tomo I. Publicaciones del Gobierno del Estado. Villahermosa, Tabasco, México, págs. 281-284.
  3. Ruz, Mario Humberto, coord. (1994): "Tabasco en Chiapas. Documentos para la historia tabasqueña en el Archivo Diocesano de San Cristóbal de las Casas". Centro de Estudios Mayas, Universidad Nacional Autónoma de México. México, 158 págs.
  4. Dzul Sánchez, José Mauricio (2016): "Historia de vida de Tomás Mendiburu de Motul en el sigllo XIX", en https://www.lavozdemotul.com.mx/tag/historia-de-vida-de-tomas-mendiburu-de-motul-en-el-siglo-xix/, consultado el 29, 30 de agosto y 1 de septiembre de 2018.