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sábado, 15 de enero de 2022

CUANDO BERNAL DÍAZ DEL CASTILLO PELEÓ CONTRA RODRIGO DE GRADO

 La mitificación de un hecho histórico.

Litografía del retrato de Bernal Díaz del Castillo.

     Desde hace muchos años hemos venido leyendo un "hecho histórico" muy famoso en la historia de Teapa que ha sido creído por no pocas personas, incluso repetido en muchos textos que se reproducen a través de las redes sociales. Los protagonistas del hecho que se cuenta fueron, ni más ni menos que, Bernal Díaz del Castillo el famoso conquistador, cronista y encomendero de este lugar y Rodrigo de Grado un aventurero y conquistador que llegó a ser encomendero por medios no tan legales algunos años después.

     La narración la escribió don Pedro Manuel Rosado González, el primero que investigara y publicara sobre la historia de Teapa. El texto en cuestión se encuentra en su libro "Historia y Geografía de Teapa", publicado por primera vez en 1962 en Teapa, Tabasco, y prologado por el Lic. Adelor D[onaciano] Sala C[asanova]; en la página 9 dice textualmente:

"Bernal Díaz, siendo encomendero de Teapa, al ser designado Capitán de Guatemala y entregar la encomienda a Rodrigo de Grado, vino a hacer una visita a Teapa, y tuvo un encuentro a espadazos con De Grado por haber marcado con fierro candente a los indios de su encomienda. Con todo lo expuesto se reconoce de hecho a Bernal Díaz del Castillo como el fundador del Teapa actual."[1]

      Como se puede desprender del texto, Rosado González ubica el hecho histórico durante el tiempo de encomienda de Bernal Díaz del Castillo en Teapa, esto es, desde el 20 de septiembre de 1522 cuando el capitán Hernán Cortés coloca en sus manos las encomiendas de "los pueblos Teapa y Potuchán"[2] hasta el año de 1528 en que le son arrebatadas de forma ilegal por el capitán Baltasar Osorio en ese entonces a cargo del gobierno de la provincia de Tabasco. Fueron cerca de 6 o 7 años que ostentó la encomienda de Teapa.

Traslado de la cédula de encomienda en la que Cortés
le otorga a Bernal Díaz del Castillo el 20 de septiembre de 1522
los pueblos de Teapa y Potuchan.
AGI, PATRONATO, 89, N. 3, R. 2, F. 30 r.

     Menciona que durante ese tiempo, Bernal fue designado Capitán de Guatemala, hecho que resulta por demás sin fundamento documental alguno, la única ocasión que salió a tierras de lo que hoy corresponde a territorio guatemalteco en el tiempo que estuvo como encomendero en Tabasco, fue durante la salida de Cortés a las Hibueras en 1525, cuyas noticias muy bien hizo el cronista encomendero en su libro Historia Verdadera de la Conquista de la Nueva España en el capítulo CLXXIV y ss.[3], y en la Carta - Relación que escribió Hernán Cortés al emperador Carlos V el 26 de septiembre de 1526 desde la ciudad de México-Tenochtitlan[4]. Es hasta 1540, cuando al regreso de su primer viaje a la península ibérica, pasa a Guatemala por invitación de su suegro, el famoso conquistador Bartolomé Becerra y coloca su residencia en la ciudad de Santiago de los Caballeros donde más adelante tomará una regiduría y fallecerá el 3 de febrero de 1584.

     Otro dato interesante que podemos descubrir es la entrega de la encomienda a Rodrigo de Grado de manera momentánea mientras ocupa el cargo de "Capitán de Guatemala" que como ya pudimos observar no fue un hecho cierto. Aunque sí dejó su encomienda encargada a alguno de los miembros del cabildo de la villa del Espíritu Santo [hoy Coatzacoalcos, Veracruz] donde era regidor, y él mismo menciona en su obra de la Historia Verdadera que en su paso a la Hibueras, estando en algún punto cercano a la hoy ciudad de Villahermosa, "vinieron unos indios de los pueblos de mi encomienda, que en aquella sazón yo tenía, y trajeron cargadas ciertas canoas de bastimentos, los cuales pueblos se dicen Teapa y Tecomajiaca"[5], esto evidencia que alguien administraba en su lugar la encomienda [que no De Grado] y envió la ayuda que la hueste necesitaba a su paso por la provincia de Tabasco. Baste solo recordar que por reales cédulas del emperador Carlos V, los encomenderos tenían prohibido vivir con los indígenas en sus pueblos, por esa misma razón, Bernal Díaz del Castillo la administraba desde la villa del Espíritu Santo.

     Un hecho épico que menciona Rosado es el famoso encuentro a "espadazos" que enfrentó a Rodrigo de Grado con Díaz del Castillo, incluso menciona que el motivo fue haber marcado con hierro candente los cuerpos de los indígenas, infligiéndoles heridas severas. Sin embargo, haciendo una lectura a profundidad de la obra antes citada del encomendero cronista, el protohistoriador teapaneco, confunde a Rodrigo de Grado con Diego de Godoy que llegó desde un principio a las tierras descubiertas con el cargo de escribano de su majestad, que fue con quien sostuvo un enfrentamiento cuerpo a cuerpo:

"Estuvimos cinco días curando los heridos y haciendo entradas, adonde se tomaron muy buenas indias, y se les envió llamar de paz, y que se les daría la gente que habíamos preso, y que se les perdonaba lo de la guerra pasada, y vinieron todos los más indios y poblaron su pueblo, y demandaban sus mujeres e hijos, como les habían prometido, y el escribano Diego de Godoy aconsejaba al capitán Luis Marín que no se las diese, sino que se herrase con el hierro del rey que se echaba a los que una vez habían dado la obediencia a Su Majestad y se tornaban a levantar sin causa ninguna, y porque aquellos pueblos salieron de guerra y nos flecharon y mataron los tres caballos que se pagasen los caballos con aquellas piezas de indias que estaban presas; yo repliqué que no se herrasen, y que no era justo, porque vinieron de paz, y sobre ello yo y Godoy tuvimos grandes debates y palabras y aun cuchilladas, que entrambos salimos heridos, hasta que nos despartieron e hicieron amigos."[6]

Con este texto queda claro que, durante la jornada de pacificación a la provincia de las Chiapas en 1524 a cargo del capitán Luis Marín, a su regreso por la ruta zoque, al pasar por la región serrana de la provincia de Tabasco, los indígenas se alzaron contra los castellanos, situación que desencadenó que en Teapa y Tecomajiaca los sublevados quemaran sus casas y huyeran a los montes. Es en ese contexto que se da lo anteriormente dicho por Díaz del Castillo, se apresaron indias, fueron llamados a la pacificación los indígenas, Diego de Godoy aducía que deberían ser castigados con el herraje en sus cuerpo, Bernal no estaba de acuerdo con el hecho, ese fue el pleito que los llevó a un confrontación directa. En ningún momento aparece un tal Rodrigo de Grado como encargado de la encomienda de Teapa ni que él hubiera marcado con hierro a los indígenas de la encomienda del cronista que llegó a visitar a Teapa, un hecho histórico que ha sido completamente tergiversado.

Avenida Bernal Díaz del Castillo, se aprecia el faro o monumento
dedicado al Ing. Pedro A. González, patriarca del ferrocarril.
Prop. México en Fotos.

     Como se puede colegir del hecho, existen muchas inconsistencia en los relatos históricos oficiales de nuestro municipio que requieren ser aclarados a la luz de los testimonios escritos, esta es una prueba de la carencia de estudios históricos en el municipio de Teapa, ha sido entendible que el protohistoriador Manuel Rosado haya querido darle cierta preponderancia e importancia a la figura de Bernal Díaz del Castillo como "fundador del Teapa actual", pero desafortunadamente no ha sido de ese modo, el encomendero cronista si bien ha sido el primero en tener esa merced de parte de Hernán Cortés, no se ha encontrado ninguna fuente documental que lo haga "fundador" de Teapa, pues queda evidenciado que el poblado ya existía desde tiempos previos a la conquista.


Eddy Lorenzo González Jiménez

Licenciado en Historia, UJAT


*     *     *     *     *

Referencias:

[1] Rosado González, Manuel, Historia y Geografía de TeapaVillahermosaGobierno del Estado de Tabasco, Instituto de Cultura de Tabasco, 1990, p. 9.

[2] Jiménez Abollado, Francisco Luis, “Bernal Díaz del Castillo: descubridor, conquistador y encomendero en Tabasco (1517-1539)”, Castilla y León en América, v. 1, Caja España, Valladolid, 1991, p. 94.

[3] Díaz del Castillo, Bernal, Historia verdadera de la conquista de la Nueva España, 27ª ed., intr. y not. Joaquín Ramírez Cabañas, México, Editorial Porrúa, 2019, n. 5, p. 458 y ss.

[4] Hernán Cortés, Cartas de relación, not. prel. Manuel Alcalá, México, Editorial Porrúa, 2013, n. 7, p. 277-357.

[5] Díaz de Castillo, Historia verdadera..., p. 462.

[6] Díaz de Castillo, Historia verdadera..., p. 428-429.

Archivo General de Indias, Patronato, 89, N. 3, R. 2: Antigua de Guatemala año de 1629. Información secreta hecha a pedimento de doña Jacoba del Valle Corral, mujer de Pedro del Castillo Becerra contador que fue de la provincia en razón de sus méritos y servicios y de los de sus ascendientes. Están con esta los papeles tocantes a Bernal Díaz del Castillo. Francisco del Valle Marroquín”, f. 30 r.

domingo, 16 de agosto de 2020

DE CÓMO SE ELEVÓ LA VISITA DE TEAPA A PARROQUIA EN 1754

 RESEÑA DE LA ERECCIÓN DE LA PARROQUIA DE SANTIAGO APÓSTOL DE TEAPA



      Desde finales del siglo XVI, terminado el "proceso" de evangelización y conformadas las comunidades cristianas de bautizados en torno a los conventos de religiosos de las diversas órdenes (franciscanos, dominicos, agustinos, mercedarios y jesuitas), las diócesis fueron adquiriendo poco a poco poder estamental dentro del sistema eclesiástico de la Nueva España, a tal grado, que el propio rey Felipe II se encargó de establecer varias durante su gobierno, colocando muchas veces religiosos, pero con el paso del tiempo a seculares que tomaron en sus manos la tarea legada por los frailes.

     Éstos primeros obispos religiosos, tendían en primera instancia a anteponer sus derechos como parte de las órdenes a las cuales pertenecían, sin embargo, al momento de ser elevados a la silla episcopal realizaban un juramento de obediencia al rey según dictaminaba el Real Patronato Indiano, con ello aseguraba la corona tener bajo su mano las facultades de decisión en materia eclesiástica, misma que los obispos debían aceptar, aunque ello supusiera un notable conflicto con los religiosos, como ejemplo de lo anterior tenemos a fray Francisco de Toral, OFM que llegó a Obispo de Yucatán y que mantuvo siempre una disputa con los franciscanos de su obispado, a pesar de pertenecer a la misma orden o cuando debía realizarse un Sínodo o Concilio Provincial en las arquidiócesis o diócesis, debían pasar a revisión los decretales en materia religiosa por manos del Consejo de Indias para su ejecución, todo esto formó parte de lo cotidiano dentro del marco jurídico novohispano.



     Cuando el rey por petición del Consejo de Indias, consideró que era necesario ir quitando a los frailes, en primer lugar "poder" y en segundo que ya era tiempo de regresar a la vida conventual dejando el trabajo de otros "obreros" de manera tal que entregasen las "doctrinas" a manos de los sacerdotes seculares que estaban a la puerta esperando también participar del gran proyecto evangelizador iniciado por los frailes, y cuyo número crecía considerablemente por lo cual solían muchos de ellos formarse anticipadamente en los famosos Seminarios Conciliares Tridentinos, bajo cuya legislación emanada del Concilio Ecuménico de Trento ordenaba su creación en todas las diócesis donde hubiese un obispo católico.

     Para hacer efectivo el traspaso, el rey ordenó por distintas reales cédulas encargando a los metropolitanos y sufragáneos con vara de justicia en los virreyes y demás administradores gubernamentales locales, que en las distintas ciudades en las cuales existiendo muchos conventos de frailes "entregaran" sus doctrinas a manos de los sacerdotes seculares, situación que generó un conflicto entre los dos cleros, tanto regular como secular, alegando éstos últimos que en la primera evangelización ellos fueron los responsables directos de la instrucción doctrinal a los indígenas y demás castas, que al quitarles los centros de enseñanza de la doctrina cristiana como son las visitas, doctrinas y parroquias se les haría un daño perjudicial pues veían a los frailes como a padres bondadoso que al ser cambiados verían con malos ojos a los seculares. El siglo XVII fue un continuo conflicto de sucesión de poderes y que no encontró solución hasta el siglo entrante.

     Bajo esta premisa, existía un determinante mandato, que se entregaran ciertas visitas, doctrinas o parroquias a manos del clero secular; el punto más álgido llegó en 1749 cuando el rey Felipe V emitió una real cédula en la que en todo el Arzobispado de México debía sujetarse a las ordenaciones dispuestas en los decretos episcopales, los breves apostólicos y la legislación indiana en lo que respecta a la jurisdicción interna de las órdenes religiosas, de tal manera que el arzobispo de México consideraba únicamente conventos y territorio conventual donde existieran el ordenamiento constitutivo de cada "religión" como lo marcaban sus respectivas legislaciones, en el caso de los conventos serían aceptados únicamente aquellos que tuvieran más de 12 miembros, si tenían menos debían entregarse a la administración secular, existiendo un referente en una bula del Papa Paulo V de la se valieron para las secularizaciones.

     En Yucatán, enterado de las disposiciones, el nuevo arzobispo-obispo, Ilmo. y Rvmo. Sr. Dr. y Mtro. Dn. Fray Ignacio de Padilla y Estrada, del Orden de San Agustín y bajo las órdenes directas del metropolitano, el arzobispo de México, conociendo la situación imperante en Tabasco con respecto a la evangelización de los pueblos de la sierra zoque, gracias al detallado informe dado por el Vicario in cápite de la provincia con residencia en el pueblo de Cunduacán, hizo visita pastoral desde 1753 hasta el 54, verificando no solamente lo que ya sabía por parte de su lugarteniente eclesiástico, sino que constató personalmente que existía una mala atención de los pueblos por parte de la Orden de Predicadores de la Provincia de San Vicente Ferrer de Chiapa y Guatemala, por dos situaciones, la primera es el poco personal que contaba la Vicaría conventual de Oxolotán, ya que el máximo número que alcanzó durante los casi 200 años de administración fueron de 6 frailes y no todos sacerdotes, y en segundo lugar, tomaron más importancia a la satisfacción económica y mercantil de cacao de sus haciendas que entre todas la más conocida fue la de San Raimundo Poposá.



     Los pueblos serranos tabascanos que pertenecían a la Diócesis de Yucatán pero dependientes de la administración dominica fueron: Oxolotán, Puxcatán, Tacotalpa, Tapijulapa, Teapa, Tecomaxiaca, Jalapa, Astapa y Jahuacapa. Todos ellos eran "visitas", es decir, eran visitados casi regularmente por un fraile dominico que permanecía una temporada y posteriormente pasaba a otro pueblo; la visitas conformaron al mismo tiempo un método de evangelización poco efectivo para la impartición de sacramentos y la enseñanza de la doctrina cristiana, pues no existía un seguimiento de ellos en los cristianos bautizados. El arzobispo-obispo Padilla a mediados del año 1754, analizando esta situación y con la severa reforma borbónica en la organización territorial, las "visitas" se convirtieron en cabeceras, esto fue propiciado por un incremento demográfico y por la importancia económica que derivaba del poblado en cuestión, elementos que fueron tomados en cuenta por el prelado para tomar la decisión cruda pero justa de quitar la administración eclesiástica de la sierra tabascana a los dominicos que la habían recibido en 1575 de manos de su antecesor, el obispo Landa.

    Teapa había crecido paulatinamente y se había convertido en un importante productor de cacao junto a Tacotalpa y otros lugares de la provincia, eso auspició la llegada de españoles que en unión a su excelente clima, fue un centro político y religioso en progreso. Las consideradas cabeceras que el obispo Padilla elevó a rango de parroquias fueron: Tacotalpa, Jalapa y Teapa, el 15 de agosto de 1754, fiesta de la Asunción de María, firmando el decreto en el "curato" de Tacotalpa, término que se designará en adelante a las parroquias administradas por el clero secular. A los dominicos de Oxolotán únicamente le dejaron Tapijulapa y Puxcatán, cuyo golpe cayó precisamente en la gran fiesta que ellos celebraban con tan grande solemnidad, sin embargo, no respondieron mal a la decisión episcopal y entregaron las nuevas parroquias.

     Pero no todo terminaba con la entrega a sacerdotes seculares, el problema de la Diócesis de Yucayán con respecto a la provincia de Tabasco es que los presbíteros diocesanos no querían aceptar la encomienda de curatos lejos de la sede diocesana, por lo tanto, los mismos dominicos siguieron administrando las nuevas parroquias hasta encontrar un sacerdote secular idóneo para administrarlas, en el caso de Teapa que se quedó con Tecomaxica, fray Pedro Pruneda estuvo al frente de la parroquia por casi 10 años hasta que llegó el Pbro. José Antonio de Acosta el 4 de junio de 1765 que desde entonces la parroquia de Santiago Apóstol ha conservado su calidad de curato diocesano siguiendo una línea secular por 266 años.


Lic. Eddy Lorenzo González Jiménez, historiador.


*     *     *     *     *

Bibliografía:

  1. Aguirre, Rodolfo: "La secularización de doctrinas en el arzobispado de México, realidades indianas y relaciones políticas, 1700-1749", en Hispania Sacra, LX, no. 122, julio-diciembre de 2008, Consejo Superior de Investigaciones Científicas, España, págs. 487-505.
  2. Aguirre Salvador, Rodolfo: "La secularización de doctrinas en 1749, argumentos y realidades. El caso del arzobispado de México", XI Jornadas Interescuelas / Departamentos de Historia. Facultad de Filosofía y Letras. Universidad de Tucumán, San Miguel de Tucumán, 2007, 19 págs.
  3. Rocher Salas, Adriana: "La política eclesiástica regia y sus efectos en la diócesis de Yucatán", en Revista Complutense de Historia de América, vol. 30, Universidad Complutense de Madrid, Fundación Española para la Ciencia y la Tecnología, 2004, págs. 53-76.
  4. González Jiménez, Eddy Lorenzo: "Relación de sacerdotes que han regido la parroquia de Santiago Apóstol de Teapa" en https://historicasteapa.blogspot.com/2020/07/relacion-de-sacerdotes-que-han-regido.html, revisado el 15 de agosto de 2020.

jueves, 31 de octubre de 2019

EL ANTIGUO CEMENTERIO DE LA RANCHERÍA HERMENEGILDO GALEANA

ACTA RELATIVA A LA ERECCIÓN DE UN CEMENTERIO



A la memoria imperecedera de mi bisabuelo paterno materno Delfino Olán Lara (¿? - 1950) y mi tía abuela paterna Candelaria Olán González (1932 - 1944), sepultados en este cementerio.


Ubicación del Cementerio entre las comunidades de Hermenegildo Galeana 2da secc y 1a secc. Mapa modificado por el autor. Google Earth 2019.

     Desafortunadamente no todos los cementerios del municipio tienen un documento que avale su creación, como es el caso del Cementerio comunitario de las Galeanas, una interesante acta da cuenta de cómo se llevó a cabo la citada erección en la que participaron los principales gestores políticos del momento. El año de 1906 es tiempo clave para comprender la evolución y el desarrollo de la modernidad teapaneca con los cambios arquitectónicos que se están gestando tanto en la cabecera como en otros puntos del municipio, este panteón es significativo para las cinco principales comunidades que se ubican en su trayectoria: H. Galeana 1, 2 y 3 secciones, Andrés Quintana Roo 3ra, el vecindario de Rancho Nuevo y las Lilias que en ese entonces constituían caseríos dispersos y ranchos florecientes con un nutrido número de habitantes.

     El presente documento fue publicado en el Periódico Oficial del Gobierno del Estado de Tabasco en el Tomo XXVIII, no. 25 del miércoles 26 de septiembre de 1906 en San Juan Bautista, en las páginas 389-390, lo reproducimos completo modernizando o corrigiendo la ortografía de la época:


SECRETARÍA GENERAL DEL
DESPACHO

SECCIÓN TERCERA

______________________________


     En el Vecindario de Mexiquito de la jurisdicción de Teapa, ahora que son las diez de la mañana del día 24 de Agosto del año mil novecientos seis, constituidos en la casa habitación del Comisario de Policía del lugar citado, Señor Bartolo González, los Ciudadanos Jefe Político, Regidor del Ayuntamiento, Juez del Registro Civil, un número suficiente de vecinos y el Sr. Juan Cano, éste último procedió a señalar un terreno constante de cincuenta metros de frente por cincuenta de fondo, que espontáneamente cedió al Municipio para la instalación de un Cementerio en el Vecindario mencionado, terreno que se encuentra perfectamente apropiado para su objeto, y el cual se comprometen los vecinos del lugar que firman para constancia, a mantener siempre acotado y limpio, a fin de que se encuentre en condiciones de servir para el uso a que está destinado. Con lo que concluyó la presente acta que firmaron las personas citadas, la Autoridad política y demás personas designadas en ella. - El Jefe Político, M[anuel] Ruiz. - Juez del Registro Civil, Nicanor Marcín. - El Regidor, Régulo Rosado. - El Comisario de Policía, Bartolo González. - Juan Cano. - Simón Bastar. - Anselmo Beltrán. - Encarnación Prats Bastar, en representación de su Sra. madre Carmen B[astar] viuda de Prats.
     Es copia fiel de su original. - Teapa, Septiembre 10 de 1906. - El Srio., Miguel Prats. - V° B° E[l] J[efe] P[olítico] M[anuel] Ruiz.
     Es copia. San Juan Bautista, Septiembre 22 de 1906. - El Jefe de la Sección 3a, J. de la C. Gutiérrez. - Rúbrica. - V° B° Manuel D[íaz] Prieto, O. M. E. - Rúbrica.


     El generoso caballero era ni más ni menos que Don Juan Cano, aquél hijo de un ilustre español llamado Vicente Cano originario de la provincia de Santander en España, que había nacido en Teapa en el último cuarto del siglo XIX, tenía un propiedad ubicada entre las actuales calles José Natividad Correa Toca y Simón Sarlat, el extenso patio abarcaba hasta los límites de la calle Manuel Rosado o comúnmente conocido como camino a Jitotol, su vida está envuelta en la famosa leyenda del "callejón de la sangre". Tuvo varios hijos entre ellos Don Constantino Cano que heredó el Rancho Sitio Grande y de él ha salido la generación de propietarios del sitio; Don Juan es un antepasado directo de un "famoso" expresidente municipal de Teapa.

El Cementerio de Galeana se ubica metros antes de la entrada a Rancho Nuevo y la curva que se dirige al Ejido Hermenegildo Galeana 3a secc. Mapa modificado por el autor. Google Earth 2019.

Lic. Eddy Lorenzo González Jiménez, historiador.

Referencias:

  1. P. O. G. E. T. Tomo XXVIII. No. 25. "Acta relativa a la erección de un cementerio". San Juan Bautista, miércoles 26 de septiembre de 1906.
  2. González Jiménez, Eddy Lorenzo (2018): Leyendas Teapanecas. (Rescatadas, Anotadas y Comentadas). Secretaría de Cultura, Gobierno del Estado de Tabasco, Instituto Estatal de Cultura. México, págs. 41-43.



jueves, 21 de marzo de 2019

LEYENDAS TEAPANECAS

Presentación de un libro de mi autoría.



CORDIALMENTE INVITADOS A LA PRESENTACIÓN DEL LIBRO TITULADO:

"LEYENDAS TEAPANECAS. RESCATADAS, ANOTADAS Y COMENTADAS"

FRUTO DE UNA INVESTIGACIÓN DE 9 AÑOS SOBRE LOS SUCESOS HISTÓRICOS Y MÍSTICOS DE LA CABECERA MUNICIPAL DE TEAPA, TABASCO.


SE PRESENTARÁ EL DÍA DE MAÑANA VIERNES 22 DE MARZO A LAS 18:00 HRS. EN EL AUDITORIO DEL MUSEO REGIONAL DE ANTROPOLOGÍA "CARLOS PELLICER CÁMARA", ZONA C.I.C.O.M., VILLAHERMOSA, TABASCO.


SERÁN PRESENTADORES Y COMENTARISTAS DEL MISMO:

  • MTRO. JORGE PRIEGO MARTÍNEZ. Director del Archivo Histórico del Poder Ejecutivo del Estado de Tabasco.

  • LIC. ANDRÉ EFRÉN ORDÓÑEZ CAPETILLO. Historiador y conferencista.





miércoles, 27 de febrero de 2019

EL 27 DE FEBRERO Y LOS PARTICIPANTES TEAPANECOS

Teniente Coronel Anastacio Luis Luque Martínez



Retrato del Coronel Gregorio Méndez Magaña. Propiedad fotográfica Alfonso Bouchot, 2013.


     Mucho se ha escrito sobre este evento tan particular de armas en Tabasco, pero poco se ha logrado comprender del mismo, autoridades políticas y académicas en muchos de los casos han confundido fechas y lugares, dando paso a lamentables errores que han perdurado hasta nuestros tiempos, uno de ellos ha sido, el suceso histórico suscitado el 27 de Febrero de 1864 en la ciudad de San Juan Bautista.

     Mientras que en México las fracciones conformadas por liberales y conservadores estaban en franca oposición, surgió nuevamente la antigua idea de someter al país ante la voluntad política extranjera, así como la guerra de 3 años, conocida como la Guerra de Reforma, había dado continuidad al movimiento liberal, los conservadores, no obstante su derrota con el triunfo de la república en 1861, se quedaron a brazos cruzados formulando la invitación a Maximiliano de Habsburgo y a su esposa Carlota Amalia de Bélgica por medio de las gestiones del emperador francés Napoleón III que deseaba contrarrestar la influencia estadounidense y tener un aliado que sirviera de muro a los EU, ésta política fue denominada proimperialista por parte de los liberales mexicanos y tuvo un resquebrajamiento al solicitar las 3 potencias europeas el pago de sus adeudos que Juárez como presidente interino había detenido por encontrarse la patria comprometida económicamente.

    So pretexto de exigir el pago, amenazaban comenzar una guerra, que por la diplomacia mexicana se contuvo, más sin embargo, los franceses aprovecharon la oportunidad para hacer efectivas las ideas de Napoleón y tomar por la fuerza el país para sentar en el trono mexicano, abolido en 1823, un monarca extranjero afín al imperio francés, mismo en el que se vio Maximiliano y Carlota. Esta situación que se generó en todo el país, tuvo como consecuencia inmediata el levantamiento de los liberales para repeler a aquellos que estuvieran a favor del imperio, cada Estado de la república se aprestó con valentía a defender el honor de su patria.

    Tabasco no fue la excepción, cuando se presenta el coronel Eduardo González Arévalo (un español que no francés) al mando de un contingente de personas llegadas de Campeche, Yucatán y de otras partes de México, toma la capital San Juan Bautista y ejerce arbitrariamente un gobierno afín al imperio francés. Nótese que en ninguna parte figura algún francés como personaje central, el entonces gobernador de Tabasco tiene que huir para salvar su vida, que lo era en ese entonces el señor Victorio Victorino Dueñas Outrani y Felipe de Jesús Serra Campos como vicegobernador, éste último nos menciona la historia que se va a la sierra tabasqueña a una cabaña que tenía por ahí y esperar mejores tiempos para salir.

     Pero la valentía corrió desde la Chontalpa y la Sierra, que por instrucciones del Coronel Gregorio Méndez Magaña se fueron formando grandes batallones, las secciones "Zaragoza", "Valle", "Centro" y "de Reserva" con hombres de talante como el Coronel Narciso Sáenz, Coronel Lino Merino, Coronel Filomeno López de Aguado, Coronel Eusebio Castillo, Coronel Andrés Sánchez Magallanes, Coronel Juan de la Rosa Pérez, entre otros. Los dos momentos decisivos entre 1863 y 1864, fueron: 1 de noviembre de 1863 en las inmediaciones de la hoy ciudad de Cunduacán, en un terreno denominado Jahuactal, la batalla que hoy lleva su nombre (que en las muchas versiones se toma como una mera leyenda) y la del 27 de febrero de 1864 en la que se logra definitivamente hacer retroceder al enemigo proimperialista francés de la ciudad de San Juan Bautista (Villahermosa) y hacerlos replegarse al único bastión que les quedó en Tabasco, el pueblo de Jonuta que se mantuvo hasta 1866.

     En eso reside la importancia de estas fechas, la primera fue una batalla lograda con una táctica militar y combate cuerpo a cuerpo, la segunda que inicia el 11 de febrero con el ataque de El Principal, donde estaban las fuerzas armadas de los enemigos conservadores y que finaliza con la retirada de éstos últimos fuera de la capital, es la pérdida del poder que nunca tuvieron. No se logró solo, la participación de muchos municipios en defensa de la soberanía nacional fue evidente; la Chontalpa y la Sierra fueron las dos regiones históricas que se aprestaron con afán de sacudirse el imperio del territorio, tiempo antes de la llegada de Maximiliano y Carlota a tierras mexicanas.

     En la Sierra, Teapa y Tacotalpa tuvieron una participación casi heroica, el Coronel Lino Merino Marcín y compatriotas tacotalpenses dieron el ejemplo y le secundaron los teapanecos con el Capitán Anastacio L. Luque, Coroneles Eduardo Rosario Bastar Zozaya, José María Bastar Zozaya, Gregorio Bastar Zozaya y Policarpo Bastar Zozaya en compañía de los civiles Laureano Calzada, Aniceto Hernández, Anastacio Ocampo, Pedro José, Ramón y Natividad Toca, Inés y Ramón Alfaro, Fermín y Simón Rodríguez, León Méndez, Basilio Figueroa, José Natividad y Carmen Brindis, Mariano y Demetrio Chanona, Saturnino Sánchez, Juan de la Rosa Pérez, Pedro Uribe y Tomás Pedrero y una muchedumbre que se enlistó como soldado raso a las órdenes del tacotalpense Merino. Entre todos ellos tenemos la figura de un teapaneco, digno descendiente Bernabé de Luque que fuera escribano real de la provincia de Tabasco y férreo defensor de la Independencia en 1821.

Fotografía del Capitán Anastacio Luque. En el libro de Manuel Rosado González, 1962.


Teniente Capitán Anastacio Luis de Luque Martínez.- Junto con el Teniente Coronel Eduardo Rosario Bastar Zozaya, figuró el Capitán Anastacio Luque. Nació el Capitán Luque el 05 de enero de 1830[1] en la entonces Villa Heroica de Santiago de Teapa. Fueron sus padres, Don Ángel de Luque y Doña Tomasa Martínez de Luque, de cuyo enlace hubo tres hijos: Anastacio (el primogénito), Eraclio (padre del emérito y recordado Dr. Alejandro Luque) y Rosalía (casada con el coronel Eduardo Rosario Bastar Zozaya). Si bien de su formación no se sabe absolutamente nada, es probable que se haya formado en la escuela que fundara el senador Salvador Calcáneo y el cura párroco del templo parroquial en la Villa de Teapa, recibiendo la instrucción elemental, su inquietud y notable experiencia como político innato se vio reflejado en su notable interés en participar como servidor público en el Ayuntamiento y Jefatura Política de Teapa desde temprana edad. El Capitán Luque contrajo nupcias con la señorita Candelaria Medina que era 15 años menor que él, de cuyo enlace no hubo hijos.

     Fue un ferviente defensor de la causa liberal y de las Leyes de Reforma, recalcitrante Juarista y patriota. Esto lo demostró al servir en las filas de los Coroneles Lino Merino, Gregorio Méndez y Eusebio Castillo de quien fue amigo personal y de quien recibió notable instrucción militar. En el informe del Coronel Castillo al Secretario de Guerra, menciona al Capitán Luque por su arrojo y valor en la toma de El Principal, hecho de armas ocurrido el 11 de febrero de 1864.[2] Allí recibió un balazo en una oreja y fue muy felicitado por los Coroneles Méndez y Castillo. El notable escritor José María Merino en su poco recordada Carta a la memoria del Coronel Lino Merino de 1905 recuerda los hechos notables de quienes participaron a su lado en la lucha contra los invasores proimperialistas franceses, entre ellos considera a teniente capitán Luque.


Acta de defunción del capitán Anastacio Luque, cuya muerte se verificó el día 4 de abril de 1895. Oficialía del Registro Civil de Teapa, Tabasco.

     Después, las actividades desempeñadas como Juez del Estado Civil (1879-1881) y tres veces Jefe Político en diversas fechas (1877, 1884 y 1886) nombrado por los gobernadores General Juan Ramírez Calzada, Dr. Manuel Mestre Gorgoll y Coronel Eusebio Castillo por la confianza y las cualidades morales que le caracterizaron. A pesar de su “recalcitrante Juarismo” pasó a la filas porfiristas donde obtuvo el reconocimiento de personalidades tabasqueñas que también participaron en los diferentes vaivenes de la política estatal y conocieron de cerca la entereza y rectitud de Anastacio. El General Abraham Bandala Patiño, gobernador del Estado varias veces lo visitó en su casa habitación de la calle José Víctor Jiménez que comenzaba en la ahora bajada hacia las “4 Esquinas”, donde falleció el 4 de abril de 1895 a la edad de 65 años según su acta de defunción de ictericia firmada por el Juez del Estado Civil Eugenio Quintero y testimoniada por los señores Alberto P. Wade y los Ramones Castro y Pérez amigos del extinto, dejando viuda a doña Candelaria Medina a los 50 años de edad. Fue sepultado en el Cementerio General de la Ciudad con los honores correspondientes a un veterano de la defensa de la Patria.


Lic. Eddy Lorenzo González Jiménez, historiador.


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Bibliografía

  • Filigrana Rosique, Jesús Arturo (2015): Un territorio republicano en el seno de un imperio, en Ruiz Abreu, Carlos Enrique (coordinador): La intervención francesa y el triunfo liberal en Tabasco (27 de febrero de 1864). Gobierno del Estado de Tabasco, Instituto Estatal de Cultura. Villahermosa, Tabasco, págs. 101-144.
  • Rico Medina, Samuel (2015): Los intervencionistas en Tabasco: 1862-1867, en Ruiz Abreu, Carlos Enrique (coordinador): La intervención francesa y el triunfo liberal en Tabasco (27 de febrero de 1864). Gobierno del Estado de Tabasco, Instituto Estatal de Cultura. Villahermosa, Tabasco, págs. 145-198.
  • Rosado González, Manuel (1990): Historia y geografía de Teapa. Gobierno del Estado de Tabasco, Instituto de Cultura de Tabasco. México, p. 30.
  • Universidad Juárez Autónoma de Tabasco, Biblioteca Histórica "José Martí", catálogo por título de obras microfilmadas, enero de 2009.
  • Oficialía del Registro Civil de Teapa, Libro de Defunciones, Primer Semestre, año 1895, foja s/n, partida número 20, ANASTACIO L. LUQUE.
  • González Jiménez, Eddy Lorenzo (2016): Documentos y datos para la biografía del Capitán Anastacio L. Luque (compilados, corregidos y anotados). Secretaría del H. Ayuntamiento Constitucional de Teapa (2016-2018). Ciudad de Santiago de Teapa, Tabasco, 21 págs.





[1] Así lo expresa la lápida de mármol en el Panteón General de Teapa. Manuel Rosado mencionaba que era el 10 de marzo de 1847, ignoro dónde habrá obtenido el dato para anotar esa fecha.
[2] La fecha que menciona Manuel Rosado es el 27 de febrero de 1864, pero la documentación presentada da cuenta del 11 de febrero del mismo año, el primer fechamiento es del todo incorrecto y no pudo darse así, pues esa "batalla" correspondió al asalto de la ciudad por parte de los republicanos tabasqueños y a la expulsión definitiva de los proimperialistas de la ciudad San Juan Bautista, que perdiendo la ciudad el enemigo, perdían el control total del Estado, teniendo que huir al último bastión que les quedaba, Jonuta.

lunes, 17 de diciembre de 2018

EL BARRIO DE LA CRUZ VERDE

Entre ceibas, duendes y un coronel.



Polígono de lo que ahora es o debería de ser el barrio de la Cruz Verde. Propiedad fotográfica del Google Earth Pro 2018, modificado por el autor ELGJ.


Al norte del manantial conocido como "El Mure" se encontraba un acahual o acagual[1], que bajaba al playón del río Teapa, ahí existían una serie de ceibas en el siglo XIX que para muchos habitantes del entonces barrio Chaspa[2], era un eminente peligro para los pobladores que transitaban por el sitio debido a las manifestaciones “espirituales” producidas por las altas ceibas. Las ceibas se consideraban como el axis mundi de la cosmovisión prehispánica maya y de las culturas que estaban relacionadas con ella como también la zoque, ésta conectaba el cielo con la tierra y sus raíces con el inframundo, dotadas de poderes “mágicos” que daban movimiento y sustento a la vida.

Estas creencias perduraron gracias a los reductos de indígenas zoques que habitaban dispersos por la ciudad, inclusive muchas personas evidenciaron haber visto en la zona mencionada una serie de niños que danzaban alrededor de las ceibas, teniéndolos por “duendes”, al caer la tarde los pobladores sabían perfectamente que no podrían salir de casa y pasar por el camino de terracería sin ver una “aparición” de algún ser sobrenatural que ya no residía en este plano terrenal. Los vecinos para librarse de esos males que les aquejaban acordaron colocar una cruz hecha en madera y bendecida por un sacerdote, que prontamente la pintaron de color verde, pues alguno habrá escuchado o leído sobre la Cruz Verde de Villahermosa y probablemente la pintaron de esa forma para librarse de los males de “espantos, aparecidos y duendes”.[3] De esta manera la calle vecinal del Coronel Eusebio Castillo se convirtió en camino seguro para transitar durante la noche.

Famosa Cruz Verde en el barrio del mismo nombre sobre la calle Eusebio Castillo, del lado izquierdo de la fotografía se puede apreciar una casa azul donde estuvo la casa que el coronel Castillo visitaba continuamente para planear los movimientos militares. Propiedad fotográfica ELGJ.

Ese mismo barrio estaba conformado por las calles que anteriormente pertenecían al barrio Chaspa, a decir: Eusebio Castillo, Gregorio Méndez, primera parte de Juan N. Fernández y la actual del Dr. Gregorio Payró. En la calle Eusebio Castillo cerca a la famosa cruz verde existía una vieja casona que fue propiedad de la familia Wade, después pasó a propiedad particular donde el dueño se unió a las filas liberales en tiempos de la intervención pro imperialista, allí llegó muchas veces el Coronel Eusebio Castillo Zamudio y su hermano para concertar con el coronel Lino Merino la forma de secundar el movimiento que tuvo lugar para expulsar a Eduardo González Arévalo a cargo de Andrés Sánchez Magallanes, en esa misma casa dirigió proclamas a los teapanecos para aprestarse a la defensa del territorio nacional y la sección Zaragoza capitaneada por el coronel Merino. Al término de la lucha nuevamente en esa misma casa secundaron otro movimiento en contra de don Felipe de Jesús Serra Campos que había tomado el gobierno del Estado, atacando los amotinado la Jefatura Política donde estaba don Pablo Figueroa, resistiendo la lucha y herido de gravedad, posteriormente cobardemente asesinado en su propia casa en 1871, sostenido por el coronel Federico Méndez Rivas, leal amigo de Serra y del gobierno. Por ello esa calle donde se encontraba la casa que tantas veces sirvió de refugio para el coronel Castillo tomó su nombre a su muerte en el año de 1900.


Lic. Eddy Lorenzo González Jiménez, historiador.


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Bibliografía:

  • González Jiménez, Eddy Lorenzo (2018): "Leyendas Teapanecas (Rescatadas, Anotadas y Comentadas)". Gobierno del Estado de Tabasco, Instituto Estatal de Cultura, Secretaría de Cultura. Villahermosa, Tabasco, págs. 27-28.
  • Rosado González, Manuel (1990): "Historia y geografía de Teapa". Gobierno del Estado de Tabasco, Instituto de Cultura de Tabasco. Villahermosa, Tabasco, p. 32.
  • Santa Anna, Justo Cecilio (2001): Tradiciones y Leyendas Tabasqueñas. Universidad Juárez Autónoma de Tabasco, Biblioteca Universitaria de Lectura Popular. Villahermosa, Tabasco, págs. 49 y ss.



[1] Es un terreno en el cual hay muchas hierbas altas que impiden el camino, maleza o montazal.
[2] Se le denominó de esta manera por el arroyo que cruza en la entrada a la ciudad de Santiago de Teapa en cuyo lugar se edificó un puente de madera en 1904, posteriormente entre la década de los 20’s y 40’s se construyó uno más firme y arquitectónico.
[3] Cabe destacar que la famosa calle de Cruz Verde nada tiene que ver con apariciones de muertos o fantasmas, es una historia de amor de amor y muerte que puede leerse en el libro de Santa Anna, Justo Cecilio (2001): Tradiciones y Leyendas Tabasqueñas. Universidad Juárez Autónoma de Tabasco, Biblioteca Universitaria de Lectura Popular. Villahermosa, Tabasco, págs. 49 y ss.

viernes, 30 de noviembre de 2018

EL ORIGEN DE UNA DEVOCIÓN TEAPANECA: ROSARIO DE AURORA

Reseña breve del origen de las mañanitas guadalupanas en Teapa.


Templo santuario de la Virgen de Guadalupe en el barrio de Tecomajiaca en Teapa, lugar donde se realizan las festividades de la guadalupana cada año durante doce días consecutivos. Propiedad fotográfica ELGJ.

     En la ciudad de Teapa, Tabasco el fervor guadalupano se vive intensamente desde hace ya 69 años, en aquél no tan lejano diciembre de 1949 cuando el sacerdote español Modesto Carrera Cardo instituyera el famoso “Rosario de Aurora”, que contaba en la lejana España con una larga tradición cristiana católica desde el siglo XVII. Éste sacerdote había llegado ese mismo año a la Diócesis de Tabasco por medio de la Obra de Cooperación Sacerdotal Hispanoamericana (conocida como la O.C.S.H.A.) fundada apenas el 4 de junio de ese año, con él también llegaron a Tabasco los sacerdotes Aurelio Lerín Carod, Rogelio Carod Artal, Asterio Urbano Esteban, Columbiano Virseda Martín, Félix Martín Barahona, Geroncio Gómez de Segura donde pidieron escoger la Diócesis más pobre y necesitada de México. Fueron recibidos todos ellos por el entonces Ilustrísimo y Excelentísimo Señor Doctor Don José de Jesús Angulo del Valle y Navarro, dignísimo VIII Obispo de Tabasco.

     La situación de la Iglesia tabasqueña en 1949 era penosa, la carencia de sacerdotes y la relajación de la fe eran completamente evidentes, los templos que durante el periodo conocido como garridisimo fueron destruidos, privaron a los fieles a tener un espacio decoroso para los divinos misterios, fue necesaria la reconstrucción de ellos a base de lucha y esfuerzo por los mismos sacerdotes que llevaban la titánica tarea de la evangelización, de esta forma la Diócesis se convertía en un estado permanente de misión. El primer obispo pasada la persecución fue Mons. Vicente María Camacho y Moya, gran poeta y compositor, a él le debemos los más bellos versos que se cantan durante las fiestas guadalupanas como "12 de diciembre" y "La Virgen María es nuestra protectora", entre otros. A él le correspondió la reorganización de la Iglesia tabasqueña, de los fieles y el clero que era escasísimo.

     A su muerte en 1942, fue nombrado Administrador Apostólico el Obispo Del Valle y tres años después (1945) nombrado obispo titular de la Diócesis. Como misionero que había sido, continuó con la obra de reorganización pidiendo auxilio a las demás Diócesis, sin embargo, todas ellas se encontraban en el mismo estado, años después los michoacanos  y jaliscienses tomarían en sus manos el llamado, pero quienes se aprestaron al apoyo con más fervor en esos años fueron los españoles que llegaron en oleada durante casi dos décadas a las Diócesis con escaso clero, imponiendo un estilo devocional español que muchas fiestas actualmente ostentan. No podemos abordar la institución del Rosario de Aurora sin detallar biográficamente al fundador de esta bella devoción.

Presbítero Modesto Carrera Cardo celebrando la Eucaristía en el templo de Santo Domingo de Guzmán, Pichucalco, Chiapas donde era párroco. Propiedad Oficina Parroquial de Pichucalco, Chiapas.

     Modesto Carrera Cardo era hijo de Máximo Carrera y Feliciana Cardo, había nacido el 1 de julio de 1906 en la población de Santa María del Río, en la provincia de León, España. Era el tercero de cinco hijos, él era el único varón, sus hermanas fueron Victorina, María Ángela, Gervacia y Concepción. Su sobrina más cercana Tomasita de Lucas Carrera nos esboza un detalle característico de él y su familia Carrera “…Cuando tío Modesto estaba en el pueblo era todo más agradable y divertido: en casa, abuelita y las tías eran más cariñosas con nosotros porque papá y mamá no estaban todo el tiempo que duraba el verano. Digo lo de cariñosas porque el carácter de los Carrera ha sido siempre áspero y fuerte y las manifestaciones cariñosas no eran frecuentes aunque nosotros nos encontrábamos a gusto porque sabíamos que nos querían mucho y bien.” En este ambiente creció, a pesar de la dureza durante los primeros años, no impidió creciera en él los deseos de una fuerte vocación sacerdotal y una vida llena de piedad.

     Estudió en el Seminario de León y de Palencia, se ordenó sacerdote el 22 de noviembre de 1931 a la edad de 25 años de manos del Señor Obispo de León, el Excelentísimo Doctor Don José Álvarez Miranda. Fue nombrado ecónomo de las parroquias de Bejes, Pendes y la Cabaña en la provincia de Santander y párroco en la Tapiola en la provincia de Zamora. Sufrió la persecución religiosa de la Guerra Civil Española, donde escapó de morir gracias a la intervención de la Virgen del Carmen en su escapulario. Su deseo de ser misionero le llevó a pedir a su Obispo poder partir para América a la Diócesis más pobre para evangelizar, venciendo las dificultades, se embarcó con varios sacerdotes casi a finales de 1949 hacia la ciudad de México y enviado a Tabasco donde el Obispo los recibe con alegría, fungiendo como párroco del “Jacalito” que era la Catedral de Tabasco.

Rosario de Aurora conocido tradicionalmente como mañanitas guadalupanas caminando por la calle Francisco Trujillo Gurría, año 2009. Propiedad fotográfica ELGJ.

     Posteriormente trasladado a Teapa en calidad de vicario donde reconstruyó los templos de Tecomajiaca y Santiago Apóstol, residiendo durante unos meses en el templo del Señor de Esquipulas; debido a situaciones conflictivas con algunas personas políticas influyentes de Teapa como Maximiliano Méndez Méndez entonces presidente municipal y Emilio Dupeyrón Salazar, fue trasladado a la parroquia de Tacotalpa donde hizo un trabajo excepcional reconstruyendo los templos de la Asunción y el de Santiago Apóstol de Tapijulapa, misionando hasta Sabanilla y regiones aledañas donde ningún sacerdote había llegado en tiempos, la piedad popular señala que hasta milagros se obraron por sus manos.

     Nuevamente en 1957 toma posesión de la parroquia de Teapa donde ve muy adelantada la devoción a la Virgen de Guadalupe en el templo de Tecomajiaca. Ahí años atrás había establecido el “Rosario de Aurora”, muy de madrugada las personas se despertaban para acompañar al padre Modesto cantando alabanzas a la Virgen y Jesucristo, en el playón del río cercano al Pasito, sobre las piedras solía pararse y gritar señalando con su dedo el cielo, y repetía: “Al cielo, al cielo, al cielo quiero ir” y otros himnos eucarísticosSu espíritu de devoción mariana era ejemplar, supo legar a los teapanecos una gran devoción a Santa María de Guadalupe de la misma forma como amó a la Virgen del Pilar. Entonces las personas se levantaban a las 5 am para rezar el rosario por las pocas calles que en ese entonces Teapa tenía como las calles Gregorio Méndez, Bernal Díaz del Castillo, Manuel Buelta, Dr. Ramón Medina, Simón Sarlat, José Eduardo de Cárdenas y Lic. Mariano Pedrero.

     Se cuenta que cuando pidió el parecer a su párroco el padre Carlos G. Rubio de iniciar una serie de procesiones al alba para rezar el rosario y acompañar el camino de Juan Diego al encuentro de la Virgen de Guadalupe, le dijo el padre Carlitos que tendría que motivar mucho a los pobladores pues eran muy apáticos a la fe y los actos devocionales, con ayuda de unas mujeres piadosas como las hermanas Valencia, Elvia Romero, Carmita Cornelio, Carmen Incháustegui y Carmen Rueda dio inicio a las caminatas de mañana, solía llevar el rosario en la mano, mientras alguna de ellas con una campana salía a despertar a la gente mientras caminaban por las calles rezando a coro y cantando, poco a poco se le iba uniendo la gente, año con año fue de esa manera, aún cuando habían trasladado al padre a Tacotalpa, a su regreso, retomó con más fuerza el acto piadoso. Prontamente se unieron las hermanas Landero (Pilar, Martha y Olga), según el testimonio de ellas, cuando preguntaba el padre por ellas decía: "¿Dónde están las Landero? ¿No es que ya se murieron?" Pero la más allegada su persona y quizá la que más le confidenció sus pensamiento y obras fue a Aura del Carmen Cornelio Hernández, ella recordaba que el padre le decía: "Carmita, tu eres mi mano derecha", cuando a ella se le hacía imposible alguna cosa y no podía salir de ningún apuro le decía: "Muérete Carmen, muérete, pero muérete ahora", con la finalidad de darle valor a hacer hasta lo imposible para seguir adelante.

Salida de la peregrinación a las 3 am del templo parroquial de Santiago Apóstol pasando por las calles que le corresponda según el itinerario del docenario y cuyo final es el templo de Tecomajiaca, año 2009. Propiedad fotográfica ELGJ.

     Cuando aún la parroquia de Pichucalco pertenecía a la Diócesis de Tabasco es trasladado a ella en 1961, hasta que se erige la Diócesis de Tuxtla Gutiérrez y la parroquia pasa a pertenecer a su jurisdicción, entonces se incardina en ella hasta el día de su fallecimiento el 1 de enero de 1995. Ahí desplegó su celo pastoral por toda la zona que abarcaba la parroquia, desde Reforma hasta Ixtacomitán, sobre todo cuando el volcán Chichonal hizo erupción en 1982. A su sepelio asistió el Obispo de Tabasco, Mons. Florencio Olvera Ochoa celebrando la Eucaristía y el Obispo de Tuxtla, Mons. Felipe Aguirre Franco, sepultado en el templo parroquial de Santo Domingo de Guzmán, Pichucalco, Chiapas.

     Gracias a las gestiones realizadas por la sociedad pichucalquense y del entonces párroco de Pichucalco, se inició la intención de llevar el proceso de beatificación y canonización del padre Modesto Carrera Cardo en el año del 2009, se están recogiendo los testimonios de personas que le conocieron y convivieron con él, esperando pase a la primera fase diocesana para formar la documentación necesaria para la Introducción de la Causa ante la Santa Sede.

     Posteriormente a la salida del padre Modesto de la parroquia de Teapa, el padre Inocencio Berumen Serrano continuó la celebración de los Rosarios de Aurora, pero llamándose mañanitas guadalupanas dentro del marco del docenario de la Virgen del Tepeyac. Solía caminar el padre por terrenos aún lodosos, el frío de la mañana o la lluvia repentina no apagaba ese espíritu de devoción de los teapanecos, se empezaron a recorrer callejones y se hizo más amplio el programa de las festividades. Con el padre Guadalupe Medina en 1974 tornó diferente, debido a la precaria salud del sacerdote, solamente se rezaba el rosario sin concluir con la Santa Misa, pues al llegar al templo se encontraba cerrado, pues el padre no podía celebrar muy de mañana. Los padres Miguel Jiménez, Pablo Barba  y Joaquín Díaz le dieron mayor empuje a la celebraciones, celebrando el docenario como fiesta patronal, agregando cuadros bíblicos, con mayor cantidad de misas y programando para cada día a una comunidad o ermita céntrica su participación, las mismas hijas adoptivas del padre Modesto continuaron apoyando con el rezo del santo rosario, las hermanas Landero fueron las principales promotoras durante muchos años de la continuación de la tradición hasta el tiempo que sus fuerzas agotadas por la edad les impidió asistir a ellas, entonces se fueron trasladando a las 3 de la madrugada, la cual permanece hasta el día de hoy.

Llegada de la imagen al templo de Tecomajiaca, imagen que durante más de 10 años ha acompañado el peregrinar de los teapanecos cada principios de diciembre. Propiedad fotográfica ELGJ.

     Cabe destacar que desde el tiempo del padre Ramón Abel Medina Espinoza a principios del 2000 (sacerdote originario de Teapa) hasta la actualidad ha ido aminorando la cantidad de personas que asisten a las mañanitas, cuando en sus mejores años era increíble la muchedumbre que durante 12 días caminaban con una imagen de la guadalupana, año hubo en que la imagen misionera de la Virgen bendecida por el Papa San Juan Pablo II recorrió unos días durante el docenario, hoy solamente ese recuerdo queda de esas pomposas caminatas, el último año 2017, fueron muy pocas las personas que participaron, incluso la más concurrida que el 11 de diciembre y quizá la más pesada, pues se dirigen a CATSA de la familia Espadas junto al cerro del Coconá para rendir tributo a la imagen de la Virgen de la empresa saliendo mucho más temprano para poder llegar a las 7 am a la celebración de la misa, no llegó como se esperaba, la juventud es quien acompaña casi siempre a la devoción.

     Es así como, a vuelo de pájaro esbozamos la institución de las mañanitas guadalupanas en Teapa por parte de su fundador el padre Modesto Carrera Cardo, que desde el cielo siga pidiendo por su obra para que no se apague la devoción de los teapanecos a la Virgen Morena. Recordamos aquello que dijo Ignacio Manuel Altamirano en su libro Paisajes y leyendas, tradiciones y costumbres de México en 1886:
"El día que se deje de venerar a la Virgen del Tepeyac en esta tierra, es seguro que no solo habrá desaparecido la nacionalidad mexicana, sino hasta los moradores del México actual."


Lic. Eddy Lorenzo González Jiménez, historiador.


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Bibliografía

  • González Jiménez, Eddy Lorenzo: Las ‘mañanitas’ guadalupanas. Una devoción popular que se transforma en una tradición. Artículo publicado para el Semanario Tribuna de Tabasco el 10 de diciembre del 2013, año XV, no. 302. Teapa, Tabasco.
  • Relación testimonial de Olga, Martha y Pilar Landero García para el proceso de beatificación y canonización del Siervo de Dios Presbítero Modesto Carrera Cardo en la ciudad de Teapa.
  • Relación testimonial de Aura del Carmen Cornelio Hernández para el proceso de beatificación y canonización del Siervo de Dios Presbítero Modesto Carrera Cardo en la ciudad de Teapa.
  • Testimonio biográfico del Presbítero Modesto Carrera Cardo de su sobrina Tomasita de Lucas Carrera en Santa María del Río, León, España a petición de Eddy Lorenzo González Jiménez.
  • Romero Mensaque, Carlos José (2012): El fenómeno de los rosario públicos en España durante la época moderna. Estado actual de la cuestión. Revista de Humanidades, no. 19. Sevilla, España, págs. 87-115.
  • Aldecoa Calvo, José Serafín (1993): La despertada y el rosario de la aurora de Blancas. Cuadernos 6. Blancas, Teruel, España, págs. 41-80.
  • Romero Mensaque, Carlos José (2016): La predicación dominicana del rosario. El Rosario de la Aurora de Zafra en el siglo XVIII. Revista de Humanidades, no. 27. Sevilla, España, págs. 163-192.
  • Garrigós Meseguer, Antonio (1992): Evangelizadores de América. Historia de la OCSHA. Biblioteca de Autores Cristianos. España, 840 p.